Esta semana cerró el primer período del ciclo lectivo y algunos maestros se vieron obligados a entregar las notas en hojas comunes o con fotocopias de boletines del año pasado.
Según explicó la imprenta a la que el Ministerio de Educación porteño le encarga los trabajos, reconocieron que no imprimieron los boletines porque iniciaron una mudanza en diciembre y las máquinas están paradas.
En otros colegios se reprogramaron las reuniones con los padres hasta que se puedan imprimir.
Según Eduardo López, secretario general de UTE-Ctera, esta situación se vive “en la mayoría de las instituciones del nivel primario” de la Ciudad. “Es increíble que los colegios no tengan a disposición algo tan básico como un boletín para que la familia esté al tanto de la evolución del alumno”, sostuvo.
Voceros del Ministerio a cargo de Esteban Bullrich reconocieron el retraso pero no pudieron explicar a qué se debió.
“Nos comprometemos a entregarlos en forma inmediata. La documentación llegará a todas las escuelas públicas entre el viernes (por hoy) y el martes próximo”, aseguraron.
“Lo que van a hacer en el colegio de mi hijo es entregar una hoja con las calificaciones. No una copia de otro boletín. Sólo una hoja”, contó la mamá de un alumno de cuarto grado de una escuela de Liniers que pertenece al distrito escolar 17.
“Decidimos sacarle fotocopias a un boletín en blanco que quedó del año pasado y llenarlo con las calificaciones provisoriamente. Es informal, pero no tuvimos opción”, explicó Cristian Serrano, maestro de quinto grado de una escuela de San Cristóbal.
Max Gulmanelli, director de Educación Estatal declaró: «tuvimos un problema de logística en términos de imprenta. Esto nos obligó a rediseñar el proceso de reimpresión de los boletines y provocó esta demora. Afortunadamente el problema se está resolviendo a partir del viernes».

