Anoche, con un marco de público espectacular, se disputó el partido de ida correspondiente a la semifinal de la Copa Lbiertadores entre Peñarol, de Uruguay, y Vélez. El resultado fue 1 a 0 en favor del equipo local, que anotó en el cierre de la primera etapa, gracias a un preciso cabezazo de Darío Rodriguez.
Fue un partido lógico desde el comienzo, Peñarol intentó hacerse fuerte presionando e intentando desbordar con centros el área de Vélez que siempre respondió con la pelota al piso y el toque corto. Después de los 15 minutos iniciales, donde Peñarol pudo anotar con un disparo de media distancia que sacó Marcelo Barovero, el partido se volvió parejo y Vélez comenzó a imponer su juego.
Hubo otros 15 minutos, esta vez a favor del Fortín, que podrían haber cambiado la historia. Es que Vélez no tuvo anoche la precisión para concretar en la red la cantidad de llegadas que generó a lo largo del primer tiempo. Lo tuvo Juan Manuel Martínez primero, luego lo perdió Emiliano Papa abajo del arco.
Pagó demasiado caro la falta de gol el equipo argentino ya que, en la última del primer tiempo, Peñarol encontró el gol de la forma en que todos suponían que lo podía encontrar: con una pelota parada.
De allí en más el local se supo conforme y renunció a toda propuesta ofensiva, cediendo terreno e inciativa al equipo de Ricardo Gareca. En el segundo tiempo Vélez lo empató pero el árbitro juzgó intencional la mano de Martínez y anuló lo que hubiera sido el 1 a 1.
En los últimos 20 se vio un adelanto de lo que hará Peñarol en el partido de vuelta, defender el cero en el arco propio. Vélez buscó con variantes pero no se volvió loco, sabiendo que restan 90 minutos en Liniers. El resultado está abierto pero obliga a Vélez a conseguir una victoria de por dos goles de diferencia para llegar a la final. Sólo el 1 a 0 llevará a los penales. La llave, como dicen, sigue abierta.



