En su discurso, la Jefa de Estado recordó que Avellaneda supo ser durante las décadas de los 20, 30 y 40 «una de las ciudades más industrializadas del país», y que luego, merced a las políticas de desindustrialización neoliberales padeció fuertemente el desempleo y la exclusión. «Hubo decisiones políticas claras y concretas para convertirnos en un país productor de bienes primarios o de servicios, sin ningún valor agregado», lamentó.
«Esta fábrica estaba en ruinas, como lo estaba la Argentina, en 2003, y hoy estamos reabriéndola», destacó la Presidenta.
En ese marcó, consideró fundamental «la concordia entre capital y trabajo», al tiempo que aseveró que el desarrollo «solo se puede dar en el marco de un proyecto nacional, popular, democrático y de profunda igualdad social».
También advirtió sobre el inexorable vínculo entre los procesos industriales globales al señalar que la nueva planta se está equipando con máquinas adquiridas a una terminal italiana que cerró sus puertas como consecuencia de la crisis que asola a Europa.
En otro orden, puso de relieve la importancia de la inversión en investigación y desarrollo a la hora de mejorar la productividad. Dijo que ésta última «no está solamente vinculada al esfuerzo del trabajador, sino fundamentalmente a la inversión en tecnología y desarrollo que hagan nuestros empresarios». Y agregó: «Sin ello, podemos tener los mejores obreros del mundo, pero no vamos a tener mayor productividad».
También destacó el importante rol que cumplió la familia Di Tella en el desarrollo nacional, tanto en el plano industrial como artístico. «El apellido Di Tella está muy vinculado al arte, y marcó a toda una generación en innovación intelectual», dijo al recordar a la destacada Fundación Di Tella.
Finalmente, convocó a los trabajadores a preservar el modelo industrial impulsado desde el Gobierno nacional. «Cuidemos lo que tenemos, cuando los trabajadores están bien deben tener conductas que permitan darle sustentabilidad a este presente; esto lo tenemos que modificar si queremos tener un país diferente, una Argentina diferente y una clase trabajadora diferente», expresó, para agregar en seguida: «Tengamos todos la fortaleza, la inteligencia de poder sostener este modelo industrialista que más aumentó el Producto Bruto Industrial en toda América Latina en la última década, y en el que mayor participación tiene el Producto Bruto Industrial sobre el PBI general», concluyó.
“Feliz día de todos los trabajadores y trabajadoras de la fabrica Siam”, finalizó la Cristina Fernández de Kirchner que estuvo acompañada por el secretario General de la Presidencia, Oscar Parrilli, y los ministros de Economía, Axel Kicillof, y de Trabajo, Carlos Tomada. Del acto participaron también el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, y el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi.


