Política

Cristina: «Sólo hay que tenerle miedo a Dios y a mí, un poquito»

De esta manera la Presidenta se refirió a los retrasos en las obras de la Acumar. "A mí lo que más me molesta es que no se hagan las cosas o que se hagan mal. Que ningún funcionario tenga temor o ponga excusas. Si pasa algo de esta naturaleza, vienen y me lo cuentan. Y permítanme que evalúe yo si es importante o no. Es lo menos que merezco de ese funcionario", marcó Cristina.

La presidenta Cristina Fernández encabezó anoche en Casa de Gobierno el acto de entrega de órdenes de pago a quince municipios del interior del país, por una suma superior a los 34 millones de pesos, destinados a la gestión integral de residuos sólidos urbanos.

Allí mostró su enojo sobre el accionar de algunos funcionarios de su Gabinete, luego de que por orden judicial se frenasen obras públicas en la provincia de Buenos Aires.

«Los jueces son jueces, no son dioses (…) Ningún funcionario tenga temor o excusa. Vienen y me cuenta si algo o alguien a su criterio está haciendo mal las cosas y permítanme que sea yo la que evalúe si es importante o no, si lo podemos solucionar o no. Nunca me gustó que tomen decisiones por mí», enfatizó Cristina.

Según ella: “Sólo hay que tenerle temor a Dios y a mí, un poquito. Por lo menos los funcionarios que dependen de mi nombramiento. Es responsabilidad mía. Todos y cada uno de los funcionarios. He firmado los decretos. Notifico solemnemente en este acto a todo el Poder Ejecutivo, organismos autárquicos y satélites: cuando suceden situaciones de esta naturaleza se comuniquen conmigo para ver lo que está pasando”.

De esta manera se refirió a los retrasos en las obras de la Acumar, el organismo encargado del saneamiento del Riachuelo, por una disposición del juez Luis Antonio Armella.

El magistrado es el encargado de ejecutar el fallo de la Corte Suprema sobre la limpieza del Riachuelo y está acusado de beneficiar a empresas con contratos millonarios, por lo que se espera que dé explicaciones ante la Auditoría General de la Nación.

«A mí lo que más me molesta es que no se hagan las cosas o que se hagan mal. Que ningún funcionario tenga temor o ponga excusas. Si pasa algo de esta naturaleza, vienen y me lo cuentan. Y permítanme que evalúe yo si es importante o no. Nunca me gustó que tomen decisiones por mí. Déjenme valorar a mí las situaciones. Es lo menos que merezco de ese funcionario, sea de la Acumar, de Obras Públicas, o de Ambiente», insistió Cristina.

Por otra parte, la jefa del Estado afirmó que «a esta Presidenta ni se le ocurriría pedir ajustes» a estados provinciales, y lo puntualizó dirigiéndose al gobernador de Santa Fe, Antonio Bonfatti, durante una videoconferencia.

Por último, anunció una serie de obras para evitar nuevas inundaciones en el interior de la provincia de Buenos Aires y para «que no vuelva a suceder lo que sucedió» el mes pasado a raíz de las intensas lluvias.

Según informó en un acto en la Casa Rosada, las obras alcanzarán los 37,5 millones de pesos y estarán destinadas a Azul, Bolívar, San Antonio de Areco, Laprida, Saavedra, Pehuajó, Roque Pérez y Carlos Casares, entre otros municipios.

Por otra parte, anunció que el superávit comercial acumulado entre enero y agosto llegó a 10.040 millones de dólares y, de esa manera, se alcanzó en ese período la meta establecida en el presupuesto para todo el 2012.

Cristina puntualizó que la balanza comercial tuvo en agosto un superávit de 1.637 millones de dólares, lo que significó un crecimiento del 102 por ciento contra igual mes de 2011.

En el presupuesto para este año, el Gobierno fijó una pauta comercial de diez mil millones de dólares de superávit, mientras que las cifras actuales ya superaron también los 10.014 millones de saldo positivo conseguido el año pasado.