Durante el segundo juicio por la muerte de 193 personas en tragedia del boliche Cromañón, los fiscales solicitaron penas de entre cuatro años y medio y cinco años y tres meses de prisión para un empresario, un ex comisario y tres funcionarios porteños.
El pedido máximo fue para el ex jefe policial a cargo de la zona donde funcionaba Cromañón, Gabriel Sevald, para quien pidieron cinco años y tres meses de cárcel por «cohecho pasivo», mientras que para el dueño del local solicitaron cuatro años y medios de prisión pero por «incendio culposo seguido de muerte».
En tanto, para los imputados Juan Carlos López, Enrique Carlos Carelli y Vicente Osvaldo Rizzo pidieron que sean condenados a la pena de cinco años de prisión, también por el delito de «incendio culposo seguido de muerte».
Para el empresario Rafael Levy, dueño del local donde funcionaba Cromañón en la zona de Once, los fiscales Campagnoli y López Lecube pidieron que sea absuelto por el delito de «cohecho activo» (pagar coimas), y condenado a la pena de cuatro años y medio por «incendio culposo seguido de muerte».
Tras escuchar el alegato, el Tribunal Oral en lo Criminal 24 porteño, integrado por los jueces María Cecilia Maiza, Marcelo Roberto Alvero y Raúl Horacio Llanos, pasó a un cuarto intermedio hasta las 9.30 del jueves de la semana que viene.
En esa audiencia, está previsto que exponga su alegato la defensa de los imputados López, Carelli y Rizzo.
El abogado querellante José Iglesias, que representa a la mayoría de los familiares de víctimas y cuyo hijo Pedro también murió en Cromañón, pidió el jueves de la semana pasada que se condene a Levy a 26 años de prisión por el delito de «estrago doloso, en concurso real con cohecho activo».

