Comienza el año y la llegada del Rally Dakar revoluciona el mes de enero en Sudamérica con la competencia más exigente del mundo automotor. Sin embargo, también se repite, año a año, el eco de las voces que denuncian los efectos colaterales de semejante compentencia.
En este caso, el Colegio de Arqueólogos de Chile volvió a denunciar que el paso de los vehículos produce daños en geófilos, producto del inadecuado trazado de la carrera, que cruza por zonas que son patrimonio arqueológico dado que no se toman las medidas de mitigación necesarias.
En el caso de mitigación, señala la vicepresidenta Paola González, «puedes ver qué actividades pueden minimizar el daño o evitarlo, cambiar el trazado de una obra y, en el caso de la compensación, que es el caso más grave, tú identificas un sitio arqueológico que va a ser afectado e implementas medidas de compensación de manera anterior”, describe mientras se puede apreciar una toma aérea de la zona de geófilos visiblemente dañada por el paso de un vehículo.
La ley chilena pena estos daños aunque no hay posibilidad de juzgarlos según González: “En este caso, como está organizado por el Instituto Nacional del Deporte, el Consejo de Defensa del Estado está de manos atadas, no ejerce la acción por daño ambiental”, sostiene.
Por su parte, el subsecretario de deporte de Chile, Gabriel Ruiz-Tagle, aseguró que los competidores pasan por zonas alejadas a manifestaciones arqueológicas, y que al momento de estudiar la ruta del Dakar se cuenta con arqueólogos, además de medioambientalistas, evitando así que el patrimonio nacional se dañe.



