El Dakar tuvo ayer su etapa más rápida y extensa de la competencia en el tramo que unió Copiapó con Antofagasta, en el norte de Chile. Se pudieron observar tramos de verdadero rally entre las piedras, camino que dejó numerosos pinchazos entre los pilotos.
Marcos Patronelli se adjudicó la etapa por delante de su hermano Alejandro -líder cómodo de la general- y Tomás Maffei. Los tres argentinos encabezan la categoría y piensan más en cuidar su máquina que en la ventaja que llevan de cara al final.
Lamentablemente, Javier Pizzolito debió abandonar luego de chocar con su moto y salir despedido, lo que le provocó fracturas de consideración en su pierna y en su brazo derecho. El piloto fue operado y se encuentra fuera de peligro en una clínica de Antofagasta. Marchaba 22do. en la categoría.
En la punta, Marc Coma hizo una gran etapa con su KTM y se impuso claramente sobre su rival, el francés Cyril Despres. Sin embargo, el español vio recortada su ventaja dado que a su rival le descontaron el tiempo que perdió en el barro ya que la organización lo consideró como algo no previsto en la hoja de ruta. Así, Coma volvió a estar al frente de la general pero con apenas 2 minutos de ventaja.
Entre los autos, Robby Gordon hizo una gran etapa y le descontó más de 5 minutos al líder Stéphane Peterhansel. Pero no pudo cantar victoria en el parcial ya que Nani Roma, con su Mini, lo batió por el escaso margen de 5 segundos. Ahora el Hummer se metió entre los Mini y pretende dar lucha hasta el final. Por su parte, Lucio Álvarez, el mejor argentino entre los autos, finalizó 11mo. y se mantiene noveno en la general con su Toyota Hilux.
Por último, el checo Ales Loprais obtuvo la victoria en camiones pero apenas pudo descontar un minuto y medio al líder, Gerard De Rooy.
Hoy la caravana atravesará de lleno el desierto de Atacama entre Antofagasta e Iquique, con una especial doble que tendrá una extensión total de 556 kilómetros en la que será clave la navegación por las dunas, para no extraviar la ruta en el desierto.


