Sociedad

La defensa de Favale asegura que es un «chivo expiatorio»

"Cristian se siente como un perejil, y desprotegido", manifestó su abogado Sergio D´Amico.

El abogado de Cristian Favale, Sergio D´Amico, aseguró que su cliente «tiene necesidad personal de declarar» y que se siente como «el chivo expiatorio» en la investigación que se sigue por la muerte del militante del Partido Obrero Mariano Ferreyra. «Se siente como un perejil y se siente desprotegido”, indicó el letrado respaldando los dichos de su cliente que ayer se entregó tras permanecer varios días prófugo, y negó haber matado a Ferreyra. También afirmó que sabe quién fue el autor de los disparos que terminaron con la vida del militante del Partido Obrero. Según D´Amico, Favale reconoció haber estado presente en el momento de los disturbios aunque negó haber sido el autor de los disparos homicidas, y estaría dispuesto a decirle a la jueza el nombre del afiliado a la Unión Ferroviaria que habría acertado a Ferreyra. «Sé quién tiró. No, yo no fui, pero sé quién tiró, está en los videos», explicó Favale. «El que tiró es de la Unión Ferroviaria, pero no tengo ni idea cómo se llama. En el brazo derecho tiene un tatuaje de un payaso. En el video se lo ve, con gorrita y anteojos. Está al lado mío, si casi más me vuela la cabeza a mí, yo lo puteé. Guardó el fierro, un 38, en su auto, un Focus de cuatro puertas, creo que color champán. Ese es el que tira. El que lo hizo sabe que iban a poner a cualquier perejil para que él no caiga. Tengo tres testigos que vieron cuando el tipo tira», indicó. Sobre la protesta del miércoles pasado Favale sostuvo: «Me pidieron que los acompañara para que los piqueteros no cortaran las vías… Ellos me prometieron un trabajo en los ferrocarriles», sostuvo. «Pablo Díaz -el delegado del Ferrocarril Roca que quedó detenido por el crimen- me prometió un trabajo. Me apuntan a mí porque quieren un perejil que no esté vinculado al ferrocarril». Díaz, otro de los presuntos reclutadores, también está preso y la jueza ordenó la captura de un sindicalista de la Unión Ferroviaria al que se le atribuye haber colaborado en la logística del ataque. Hay diez sospechosos que la Justicia investiga por su presunta participación en el homicidio.