Los impredecibles resultados del pasado fin de semana dejaron como resultado a 18 equipos distanciados por apenas diez puntos en la tabla de posiciones. El agónico empate de Olimpo anoche en cancha de Lanús fue el cierre de una fecha que dejó al torneo más abierto que nunca.
El sábado se disputó la mitad de la fecha y los resultados desarmaron toda lógica posible. Vélez, River y Estudiantes cayeron como locales con el agravante –en el caso del millonario y el fortín- de comenzar ganando sus encuentros. Independiente, por su parte, no pudo sostener la ventaja de dos goles frente a All Boy´s y dejó escapar la victoria en Avellaneda.
Las derrotas en la cima de la tabla le dieron otro matiz a la jornada del domingo. San Lorenzo y Racing tenían la posibilidad de salir del segundo pelotón para afirmarse en la pelea pero cayeron visitando a Tigre y a Argentinos Juniors respectivamente. Para los de Boedo implicó la renuncia de Ramón Díaz a su cargo (cosechó 2 de los últimos 15 puntos en juego) en la previa del clásico frente a Huracán.
Boca, por su parte, derrotó como visitante a Huracán por 3 a 0 y logró cortar la racha negativa de su goleador, Martín Palermo. El conjunto de Julio Falcioni, muy criticado desde la prensa por su poco diálogo con algunos medios en particular, pudo festejar como visitante y tendrá una semana más tranquila pensando en el clásico de la próxima semana ante el vapuleado Independiente.
La próxima fecha, además, traerá el duelo entre el puntero Vélez y el último campeón en el estadio Ciudad de La Plata. Ambos equipos, que también continúan en la Copa Libertadores, revivirán el duelo que vivieron el semestre pasado, cuando pelearon hasta el final por el torneo que finalmente obtuviera Estudiantes.



