Anoche Vélez ratificó su buen momento y, a pesar de tener que esperar hasta los 37 minutos del segundo tiempo, supo doblegar a Banfield y estiró a cuatro puntos su ventaja en la cima del torneo. Después de un primer tiempo poco atractivo, en el cual Banfield contó con las situaciones más claras a pesar de no tener la iniciativa, Vélez insistió sin desesperarse (la lección aprendida con Quilmes dejó huella en Liniers) y consiguió su premio a 8 del final, a través de Fabián Cubero. Luego vendría, en el descuento, el segundo de David Ramírez.
Godoy Cruz, el escolta, había derrotado el viernes a Newell´s en Rosario. Pero el partido que podía modificar el rumbo del torneo se jugó el domingo, en el Monumental. River, segundo, podía alcanzar la punta si derrotaba a All Boy´s. El fútbol, como siempre, deparó una sorpresa. La victoria que no mereció ante Racing se convirtió en derrota, también inmerecida, ante el equipo de Floresta. Para peor, quedó nuevamente comprometido con el promedio, cerca de la zona de promoción.
Boca, silbando bajo, volvió a ganar de visitante (2 a cero frente a Argentinos) y quedó, en la previa, mejor parado para el superclásico de la semana que viene. Con goles de Martín Palermo y Román Riquelme, el xeneize parece espantar de a poco las críticas y apuesta a salvar el semestre cuando reciba a River.
El último tren también se le escapó a Estudiantes, que en diez días quedó fuera de todo. El empate en cero frente a Lanús lo aleja definitivamente de la lucha por el torneo, mientras que al granate lo deja a la expectativa, ya que enfrentará al puntero el domingo próximo.
El verdadero torneo, apasionante e incierto, se juega en la zona de los promedios. Quilmes, Gimnasia y Huracán pelean fecha a fecha por el puesto de promoción que los salve del descenso. Más arriba, Tigre, Independiente, River, Olimpo y All Boy´s –en una baldosa- intentan escapar de la restante plaza. El final será parejo, intenso y se definirá en la última fecha, el de la tabla de abajo…



