Mar del Plata está viviendo, durante toda esta semana, una fiesta deportiva y de inclusión social en el marco de las finales de los Juegos Evita 2011. Ayer, en el segundo día de competencia, que se llevó a cabo en el natatorio del EMDER (Ente Municipal de Deporte y Recreación de Mar del Plata), se pudo disfrutar de las pruebas para chicos con capacidades diferentes, lo que constituyó -más allá de los resultados- un logro del deporte como motor de la sociedad.
“Anoche no podía dormir de lo nervioso que estaba, ahora estoy mucho más tranquilo. Son mis primeros Juegos Evita, están muy buenos. Me gusta mucho el deporte, voy a entrenarme fuerte con la ilusión de alguna vez representar a la Argentina”, contaba David Simari Andrada (14 años y estudiante del primer año de secundario en la escuela santafesina Bernardino Rivadavia) tras obtener una medalla en natación.
Además, en el Estadio de la ciudad, se llevaron a cabo las competencias de atletismo. “Estamos felices y orgullosos por participar en esta instancia de los juegos. La mayoría de los chicos es la primera vez que vienen a Mar del Plata y esta alegría nadie se las quitará. Conocer el mar fue fabuloso», comentó el chaqueño Miguel Barraza, entrenador de vóley masculino.
También tuvieron lugar las competencias para adultos mayores, en las especialidades tejo, tenis de mesa y new coll, tanto para hombres como para mujeres. La cantidad de representantes de las diferentes provincias del país es una rasgo cada vez más distintivo de los Juegos, que muestran la gran diversidad de la Argentina.

