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Juegos Evita: las finales de fútbol se disputaron en el Estadio Mundialista

Los pibes de Rivadavia de Linclon y de Monte Caseros levantaron la Copa tras vencer a Salta (4 a 1) y a San Juan (mediante tiros desde el punto del penal), respectivamente. “Lo ganamos con el corazón”, dijo el DT correntino Jesús Do Nascimento, quien ya festejó con el mismo equipo en 2010.

 

Los representativos del fútbol de Buenos Aires (Sub-14) y Corrientes (Sub-16) dejaron sus festejos grabados en los cimientos del estadio mundialista marplatense, José María Minella, escenario de la final nacional de los Juegos Evita que se disputó esta mañana. Los bonaerenses de Rivadavia de Lincoln le ganaron 4 a 1 a Salta, mientras que los correntinos de Monte Caseros vencieron a San Juan en definición desde el punto del penal, tras un espectacular partido que finalizó 2 a 2 durante el tiempo regular y luego 3 a 3 en el alargue.

Con estas competencias, los Juegos Evita 2012, organizados por la Secretaría de Deporte del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, llegaron a su fin. “El fútbol le dio un digno broche de oro a estos históricos Juegos que convocaron a más de 1.000.000 de participantes a lo largo de todo el año, y 14.000 en estas finales nacionales. Quiero felicitar a todos los finalistas», remarcó el Coordinador de Programas Deportivos Juridiccionales de la Secretaría de Deporte, Marcelo Chames, presente en las finales de fútbol.

“No nos vamos a olvidar más. Lo ganamos con el corazón. Estos Juegos representan algo muy importante para el crecimiento de todos los chicos”, sintetizó el DT correntino Jesús Do Nascimento, campeón con muchos de estos mismos jugadores en 2010, en la categoría Sub-14.

Quedará en la memoria de cada uno de los protagonistas el intenso partido que jugaron con lealtad y sin especulaciones. Lo ganaba San Juan 1 a 0, Corrientes lo dio vuelta y en la última jugada los sanjuaninos lo empataron. En el tiempo suplementario San Juan se puso ventaja y cuando parecía que la Copa se iba para Cuyo… llegó un córner que derivó en un penal: gol y final. Después, la definición desde el punto del penal y la alegría para los del noroeste argentino.

En primer turno, los pibes de Rivadavia de Lincoln golearon 4 a 1 a Salta en un encuentro que contrariamente a lo imaginado fue parejo en su desarrollo. La diferencia estuvo en el poder de definición de los bonaerenses que lastimaron con goles en las situaciones de ataque.

“El lunes a la tarde teníamos que ganar por seis goles de diferencia a Neuquén para avanzar a la final. Finalmente conseguimos ganar 7 a 1 en un partido en el que  metimos cuatro goles en los últimos ocho minutos”,  describió orgulloso el DT de Rivadavia de Lincoln, club que ya conquistó en esta misma categoría el título 2009.

 Finalizados los partidos, los campeones y subcampeones se pusieron las medallas entre ellos. Y luego un aplauso cerrado retumbó en un mundialista que albergó a esta final que reflejó el espíritu de los Juegos: solidaridad, compromiso, lealtad, esfuerzo, amistad e integración.

 

Fuente: Secretaría de Deportes