Para «Penguin News»:
Primer Ministro británico rechaza carta sobre Malvinas de la presidenta argentina
En un reflejo directo del movimiento de los integrantes de Malvinas en las Naciones Unidas, que trataron de pasarle una carta a la presidenta argentina, Cristina de Kirchner, promoviendo el derecho de autodeterminación de los isleños, y que fue rechazada, la señora de Kirchner intentó pasar hoy una carta al primer ministro británico, David Cameron.
Cameron se negó a aceptar la carta y le dijo que debería «respetar los puntos de vista» de los isleños que van a realizar un referéndum sobre la cuestión del control.
Habló con la presidenta Cristina de Kirchner antes de la primera sesión de la cumbre del G20, dijeron las fuentes.
Ambos líderes se encuentran en la cumbre del G20 que tiene lugar en Los Cabos, México.
Cameron había dicho previamente que iba a aprovechar la oportunidad para decirle a la señora de Kirchner que debe escuchar a la gente de las Malvinas cuando dicen que quieren seguir siendo británicos.
Downing Street confirmó que los dos líderes se habían reunido «en los márgenes», antes de que la sesión de apertura se pusiera en marcha.
Cameron le dijo a la señora de Kirchner: «No estoy proponiendo un amplio debate ahora sobre las Malvinas, pero espero que usted se de cuenta de que van a realizar un referéndum y que debe respetar sus puntos de vista.
«Debemos creer en la libre determinación y actuar como demócratas aquí en el G-20».
La Sra. Fernández luego trató de entregarle una carta explicando la Resolución 40 de las Naciones Unidas de noviembre de 1985 – en la que se llama a ambos gobiernos a negociar una resolución «pacífica» del conflicto de Malvinas – pero el señor Cameron se negó a aceptarla.
Para «The Guardian»:
David Cameron rechaza carta sobre Malvinas de Cristina Kirchner El primer ministro describe el intento de la presidenta argentina de forzarlo a recibir un sobre A4 durante la cumbre del G-20 como una «maniobra mediática» David Cameron y la presidenta argentina Cristina Kirchner se vieron involucrados en turbulentos intercambios verbales en los márgenes del G-20 el martes, mientras ella trataba de forzar un paquete en su mano con la leyenda «Islas Malvinas Naciones Unidas».
Cameron se negó a tomar el paquete creyendo, de acuerdo con sus asesores, que la presidenta estaba involucrada en «una maniobra mediática»; una creencia reforzada por la presencia de cámaras de televisión filmando el incidente.
Un funcionario del gobierno argentino describió a Cameron como «amargo» por negarse a recibir la carta y el canciller argentino criticó al primer ministro.
El paquete era un sobre A4, y su contenido sigue siendo desconocido. Cameron había buscado a Kirchner en los margenes del G-20 en una antesala antes que la primera sesión de trabajo se pusiera en marcha. En un principio discutieron la agenda del día anterior, incluyendo los bancos centrales y la necesidad de activismo monetario.
Cameron dijo entonces: «No estoy proponiendo un amplio debate ahora sobre Malvinas, pero espero que usted se de cuenta de que realizarán un referéndum y que debe respetar sus puntos de vista. Creemos en la libre determinación y actuamos como demócratas aquí en el G-20».
El traductor estaba luchando por ponerse al día con sus comentarios, pero fuentes británicas caracterizaron su respuesta como «divagaciones sobre los titulares españoles, la ONU y las Malvinas». En este punto ella sacó su sobre. Funcionarios británicos dijeron que Cameron tenía razón en rechazar el sobre ya que existen otras vias diplomáticas más apropiadas.
El intento de poner un sobre en las manos de Cameron refleja el esfuerzo infantil de los Malvinenses para dar a Kirchner una carta que describía el amor por su patria cuando ella asistió a la conferencia de la ONU en Nueva York sobre colonialismo el jueves.
Gran Bretaña también busca una victoria tratando de convencer al G-20 de rechazar los esfurzos de Kirchner para obtener apoyo en algunas de las medidas proteccionistas del comunicado. El día anterior, en un discurso ante líderes empresariales, Cameron había acusado a los argentinos de quebrantar una serie de leyes proteccionistas en los intentos de Kirchner de apuntalar la economía de su país, y tomar el control de las Malvinas.
Héctor Timerman, el ministro de Relaciones Exteriores argentino, respondió a las acusaciones diciendo «Los Estados nacionales tienen la obligación de hablar. Hemos preparado un sobre con varios documentos, pero el primer ministro se negó a recibirlo. Bretaña sigue negándose al diálogo y lo que más me sorprende es que David Cameron no fue a la reunión de la descolonización del jueves. »
Percibiendo una oportunidad diplomática, los argentinos luego convocaron a una conferencia de prensa en la cumbre del G20 para tratar los detalles de la crisis.
En la caótica conferencia de prensa, el canciller argentino Héctor Timerman, acusó a Gran Bretaña de ser una potencia colonial. «El Reino Unido es el colonialista más famoso del mundo, no la Argentina», dijo.
El Reino Unido debe respetar las resoluciones de la ONU, dijo. «No pueden exigir a otros países que respeten sus resoluciones cuando ellos no lo hacen», dijo.
Cuando la BBC le preguntó si la señora Kirchner había utilizado la cumbre del G20 para reactivar la cuestión de las Malvinas, respondió: «Usted miente».
En una conferencia de prensa posterior, Cameron dijo que había tenido una conversación importante con Kirchner y negó que hubiera sido una maniobra mediática de él. El primer ministro dijo: «Todos los países involucrados en la presente disputa dicen que creen en la democracia, los derechos humanos y la autodeterminación.» El objetivo del referéndum en Malvinas es «para poner la cuestión fuera de toda duda».
Fuente: Penguin News, The Guardian


