El presidente de Uruguay, José Mujica, autorizó a la empresa UPM (ex Botnia) a aumentar su producción de pasta de celulosa en cien mil toneladas, un tercio de la cifra que había solicitado la compañía.
Lo hizo un día después de que fracasaran las negociaciones entres Argentina y Uruguay. Luego de que ningún país cediera en su postura, Uruguay decidió avanzar con su plan para aprobar el incremento de la producción de la empresa finlandesa, acusada de contaminación por los asambleístas de Gualeguaychú.
La autorización para el aumento de la producción será «en forma temporal y por única vez, y estará condicionado a una serie de mejoras en términos ambientales. Si se cumplen esas mejoras, ahí se extendería», informaron desde el Gobierno uruguayo.
El propio Mujica había adelantado su decisión días atrás. «Tiene que ver con una mejora en la refrigeración del agua que se vierte en el río y una baja en el tenor de fósforo que contiene el agua. Es todo un paquete, la decisión no es simple, te doy para que tú me des pero si tú no me das no te doy», había dicho.
Por su parte, el secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable argentino, Juan José Mussi, había asegurado que lo más probable es que la corte internacional tenga que intervenir nuevamente. «Me parece que no va a quedar otra alternativa que volver a La Haya», había dicho el funcionario.
Como consecuencia de esta sorpresiva decisión, la Asamblea Ciudadana Ambiental Gualeguaychú convocó a una congregación en la Plaza Urquiza, a las 20.30, para analizar la situación y decidir qué medidas tomarán.



