Romero cumplía funciones como coordinador de la Comisión de Enlace entre las fuerzas de seguridad durante la dictadura que asumió el poder en marzo de 1976 hasta diciembre de 1983.
Está sospechado de haber participado en varios delitos de violaciones a los derechos humanos y en noviembre próximo iba a ser juzgado en torno al asesinato del ex Obispo Diocesáno de La Rioja, Monseñor Enrique Angelelli.
En la causa por la que se investigó el secuestro y asesinato de los sacerdotes de Chamical, Carlos de Dios Murias y Gabriel Longueville, Juan Carlos Romero fue beneficiado con un auto de falta de mérito. En la causa por el asesinato de Angelelli iba a ser uno de los juzgados.
Durante la dictadura militar contrariamente a lo que se viene informando en forma errónea, Romero (foto) no era titular de algún organismo de inteligencia, sino que era el coordinador de la “Comisión de Enlace”, que se había conformado para coordinar las tareas entre las fuerzas de seguridad con asiento en la Rioja.
En la actualidad se encontraba cumpliendo prisión domiciliaria, en torno a varias causas por violaciones a los derechos humanos y en noviembre próximo iba a ser juzgado junto a otros imputados en el juicio por el asesinato del Obispo Angelelli.
La muerte lo sorprendió en su domicilio, el pasado viernes por la tarde y recién ayer tomó estado público. Con su partida la Justicia se queda sin uno de los inputados por los delitos de lesa humanidad, principalmente el juicio por el que se investigará el asesinato del Obispo Diocesano de La Rioja, Monseñor Enrique Angelelli.



