El presidente de Paraguay, Fernando Lugo, hizo durante la ceremonia que se celebró ayer un llamado a la unidad nacional, al diálogo amplio de los sectores políticos y a aprovechar el momento para construir “los cimientos de una casa linda fértil”.
En su discurso en el acto central de conmemoración del bicentenario del comienzo de la lucha por la independencia del país y ante delegaciones de 41 naciones, Lugo pidió “un momento de pausa, de manos unidas, de mirada fija en el horizonte, donde se deje ver el rojo, blanco y azul (colores de la bandera nacional) como un árbol gigantesco de la sombra eterna de la patria paraguaya”. El mandatario sostuvo que el homenaje para los próceres que en mayo de 1811 se levantaron contra el dominio español es crear “una comunidad política que eleve la mirada, que fije la vista en un futuro mejor, sin el sectarismo estéril y la ofensa indigna”. El futuro debe ser “de unidad paraguaya que no tensione las fuerzas propias de la democracia joven”, manifestó el ex obispo católico, que está al frente del gobierno de Paraguay desde agosto de 2008. Para él, la unidad tiene que ver con “no acallar la voces de la discrepancia, distinguir con claridad, leer con responsabilidad y proponer con celeridad las grandes prioridades nacionales que deben marcar los rumbos de un Paraguay soñado”. Lugo exhortó a que todos los partidos y organizaciones sociales del país se sienten en una mesa de diálogo y agoten el debate “con la herramienta de la palabra honesta, comprometida, para lograr un mapa del destino nacional desde la participación ciudadana y los representantes de las instituciones del Estado”. También sostuvo que se están cumpliendo las promesas electorales, como la soberanía energética, al haberse logrado la aprobación de las notas reversales sobre Itaipú, que recibió este sábado de manos del canciller de Brasil, Antonio Patriota.
La copia de las notas reversales, aprobadas la semana pasada por el Congreso de Brasil, permitirá a Paraguay recibir 360 millones de dólares por el excedente de la energía de la represa hidroeléctrica binacional.
En el contexto de la celebración, el Congreso paraguayo realizó hoy una sesión de honor y la fiesta continuó en la Plaza de Armas, donde se realizó el acto principal de la conmemoración, con toque de campanas en todas las iglesias del país y un concierto de las 200 Arpas del Bicentenario.
La fiesta del bicentenario tuvo uno de sus puntos altos este sábado, con la habilitación del sistema de televisión pública y las primeras transmisiones experimentales. La fiesta por el bicentenario de Paraguay se prolongará hasta fin de mes, con actividades artísticas, desfiles, exposiciones, actos religiosos, ferias y conferencias.


