Desde el miércoles, paseros paraguayos continúan cortando el puente Roque González, que une las ciudades de Posadas y Encarnación, en rechazo a los controles que dispuso el Ejecutivo nacional del vecino país para prevenir el cruce ilegal de mercaderías.
En diálogo con Radio Libertad de Misiones, Mary Rodríguez, una de las manifestantes, aclaró que “si no pasamos a la Argentina no tenemos para comer” y agradeció a la presidenta Cristina Fernández “por tener tan bien a tu país, porque nosotros no tenemos trabajo, ni fábrica, ni remedios, y los alimentos están contaminados”.
Molesta por la decisión del gobierno de Paraguay, Mary aseguró que no se moverán hasta que el presidente Horacio Cartes deponga de su decisión.
“Nosotros no somos contrabandistas, pero no tenemos trabajo y mientras nosotros estamos acá luchando los grandes contrabandistas pasan sin problemas. Por eso Encarnación está de luto y no vamos a dejar pasar a nadie”, dijo la mujer ante la emisora argentina.
Vale aclarar que el puente Roque González, no es el único donde el Ministerio de Industria y Comercio dispuso desde este miércoles los controles anti contrabando. El denominado “Operativo Hendy” se realiza en siete puntos fronterizos con Argentina y Brasil: Puente Remanso, Ita Enramada, Encarnación, Pedro Caballero, Puente de la Amistad, Tres Fronteras y Salto del Guaira; en los cuales también se ha desatado una ola de protestas.
Los principales productos de contrabando
El operativo intenta dar batalla a un problema que sacude con fuerza al vecino país: el cruce ilegal de productos desde Brasil y Argentina, especialmente, combustibles y algunos alimentos.
En este sentido, uno de los factores es la diferencia cambiara que existe, ya que estas materias prácticamente valen el 50 por ciento de lo que cuestan del otro lado de la frontera uruguaya.
El Centro de Importadores de Paraguay difundió un comunicado afirmando que de acuerdo con sus propias investigaciones de enero a octubre de este año han dejado de vender por 267 millones de dólares unos 31 productos de consumo familiar.
«La mayoría son productos argentinos que ingresan ilegalmente» como leche, pañales, aceite comestible, conservas, vinos y aderezos, entre otros, señaló el documento del gremio. En tanto, la caída en la importación del gasoil representa el 73% de las pérdidas económicas.
Una propuesta
Como contrapartida, el Gobierno propuso la formalización de un sector de los denominados “paseros”, con un régimen simplificado para la importación de frutas y hortalizas, a excepción de algunos rubros, que podrán ser importados hasta un tope de 1.000 dólares y hasta 2 veces por mes y se aplicará por 90 días.
La medida permitirá a los afectados registrarse como “pequeños importadores”, formalizados y habilitados para adquirir productos frutihortícolas de las localidades extranjeras fronterizas. Dentro de este esquema no se incluyen los productos industrializados y los denominados domisanitarios.


