Durán Barba, José Garat y Rodrigo Lugones fueron procesados hoy por la jueza federal María Servini de Cubría sospechados de violar el artículo 140 del Código Electoral que prevé hasta dos años de prisión a quien «con engaños indujere a otro a sufragar en determinada forma o a abstenerse de hacerlo».
Se trata de una causa iniciada a raíz de una falsa encuesta telefónica realizada durante la campaña electoral para renovar jefe de gobierno porteño, en julio del año pasado, en la que se vinculaba al padre de Filmus con el ex apoderado de las Madres de Plaza de Mayo, Sergio Schoklender.
Tras informar falsamente que el padre del candidato kirchnerista a jefe de gobierno porteño, Salomón Filmus, era arquitecto del plan Sueños Compartidos, el mensaje preguntaba si igual lo votaría.
La campaña fue enviada a unos 600 mil usuarios telefónicos tanto en Capital como en el conurbano por el call center Tag Continental, según informaron las prestadoras telefónicas a la justicia. Simultáneamente la misma información falsa fue distribuida mediante masivos envíos de Twitter.
Si bien el publicista negó tanto en declaraciones de prensa como en un escrito presentado hace apenas un mes ante la jueza toda responsabilidad en el episodio, además de poner en duda que el procedimiento fuera un delito.
Como consecuencia Servini de Cubría, ordenó tras la denuncia de Filmus el allanamiento de las empresas Tag Continental, Conectic SRL y NSS, vinculadas a Lugones y Garat, quien son socios de Durán Barba.
Las pericias técnicas realizadas por la Gendarmería sobre una treintena de computadoras secuestradas en esos procedimientos concluyeron que desde ellas se realizaron los llamados a través de servidores ubicados en Estados Unidos.
En el mismo edificio donde están las empresas también se encuentra la consultora Opinión Confidental, propiedad de Durán Barba y Asociados, en la que Garat y Lugones son socios.


