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Un resbalón dejó a Vélez fuera de la Copa

Anoche, Vélez derrotó a Peñarol por 2 a 1 en Liniers y quedó eliminado de la Copa Libertadores por el gol de visitante del equipo uruguayo. En un partido vibrante, tuvo la clasificación pero Santiago Silva resbaló al patear el decisivo penal. Santos- Peñarol, la final.

Anoche, ante más de 40 mil espectadores, se disputó en Liniers el partido de vuelta por las semifinales de la Copa Libertadores de América. En lo que fue un partido con todos los condimentos, Vélez venció por 2 a 1 a Peñarol con goles de Fernando Tobio y Santiago Silva. Mier había puesto en ventaja al equipo urugayo.Vélez, que debía obtener una victoria por dos goles de diferencia para asegurar su pasaje a la final del torneo, salió decidido a ponerse en ventaja pero no tuvo, en sus individualidades, un rendimiento parejo. Mientras Martínez y Augusto Fernández encaraban y pasaban con claridad, Maxi Moralez y Víctor Zapata no lograban engranar con el resto del equipo.Así, si bien el Fortín contó con situaciones, Peñarol se puso en ventaja a los 23: un par de pifias en el medio de la cancha derivaron en una gran jugada de Martinuccio quien asistió a Mier y puso el 1 a 0 parcial. No sucedió lo imaginado, Vélez no se desesperó, siguió intentando y consiguió el empate (antes le habían anulado un gol lícito por off side). Tobio, de arremetida, puso el 1 a 1 con el que terminó la primera mitad.El segundo tiempo no modificó el trámite, Vélez siguió buscando aunque careció de profundidad para lograr llegadas. Las más claras, extrañamente, las tuvo en las pelotas paradas. En la única contra importante de Peñarol, Olivera se llevó por delante el balón frente al arco y dejó abierta la serie. En la jugada posterior, el conjunto de Ricardo Gareca se puso 2 a 1: centro de Fernández, “pecho” de Martínez y definición de Silva. Empezaba otro partido.Cuando todo era algarabía, faltaban más de 20 para el final, llegó la expulsión de Ortiz para el local. Sin embargo, esto no cambió el empuje de Vélez hasta el decisivo penal que, de ser gol, dejaba al equipo argentino en la final. Silva, con una carga agregada por su nacionalidad y estar identificado con Nacional, le puso demasiado “simbolismo” a esa pelota, resbaló en su pie de apoyo a lo Palermo y el remate se fue por encima del travesaño.En ese momento, los jugadores sintieron el golpe y, a pesar de que faltaba todavía para el final, no pudo torcerse un destino que parecía sellado. Con el pitazo final se desató la alegría en el banco uruguayo y se le escapó, como agua entre las manos, el sueño del Fortín de jugar una nueva final.Ahora deberán enfrentarse Peñarol y Santos, redituando la final de la década del 60, que se definirá entre el miércoles 15 en Montevideo y el 22 de junio en Brasil. Vélez, por su parte, jugará otra “final” el lunes, cuando reciba a Godoy Cruz buscando continuar en la punta del torneo Clausura.