El diputado de Nuevo Encuentro Martín Sabbatella opinó sobre el conflicto por las Malvinas y señaló que “la recuperación de nuestra soberanía sobre las islas es una bandera de todos y todas; un anhelo profundo que se renueva año tras año, a medida que crece la injusticia por la persistencia de la usurpación”.
Asimismo agregó: “Los argentinos y argentinas queremos la paz, y en ese marco de paz vamos a recuperar la soberanía nacional sobre las islas y los mares del sur. Ese deseo, que es al mismo tiempo un derecho, está cabalmente expresado en las palabras de nuestra presidenta Cristina Fernández de Kirchner y en el desempeño de la diplomacia argentina en todos los ámbitos internacionales en los que se ha hecho el reclamo por nuestra soberanía”.
“La exigencia de nuestros derechos soberanos se potencia y se enriquece con este consenso parlamentario”, destacó Sabbatella.
Asimismo sostuvo que “Malvinas es un sentimiento intenso que se llena de dolor cada vez que recordamos a los soldados muertos hace 30 años, condenados a un destino que no eligieron y que no merecían, al que los llevó la soberbia irresponsable y asesina del gobierno militar y del dictador de turno. Un sentimiento doloroso que se ahonda ante la angustia y la agonía de quienes sobrevivieron a la guerra pero no a sus secuelas; a los que pudieron enfrentar a la muerte que llegaba desde miles de kilómetros, pero fueron impotentes ante la artillería de los recuerdos, ante la memoria de sus compañeros heridos y ante la infamia de la desmalvinización”.
También se refirió también a la militarización del Atlántico sur por parte del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte: “La vergonzosa actitud del Estado británico de ignorar las resoluciones de la Organización de las Naciones Unidas y las voces de la comunidad internacional, burlando la exigencia de aceptar el diálogo para la resolución pacífica de la cuestión Malvinas, es mucho más que una mera actitud de arrogancia colonial o imperialista. A casi 180 años del comienzo de la usurpación, la conducta británica responde indudablemente a una estrategia geopolítica y al mismo tiempo económica. El envío de buques de guerra o el asentamiento militar en una región del mundo conmovida por lo que significó el conflicto bélico de hace tres décadas, contrasta con la actitud democrática y pacifista que nuestro país ha tenido. Asimismo, se inscribe en su decisión de aprovecharse de los recursos existentes en esta región del mundo, como lo demuestra la explotación pesquera y de yacimientos de hidrocarburos. No sólo quieren quedarse con nuestro suelo y nuestro mar, lo cual es motivo suficiente de repudio y de reclamo, sino quieren apropiarse de la renta por la explotación, producción y comercialización de nuestros recursos naturales y energéticos”.
Además, el diputado de Nuevo Encuentro opinó acerca de la posición de un grupo de intelectuales y periodistas opositores a favor de que se priorice la opinión de los actuales ocupantes de Malvinas: “Es de esperar que los intereses de la Patria y de los 40 millones de argentinos y argentinas primen por sobre cualquier intento de relegar la soberanía nacional a las ganas de un respetable grupo de colonos. Argentina tiene y deberá seguir teniendo absoluto respeto por la forma de vida de los actuales habitantes de Malvinas; lo cual no significa, en modo alguno, considerar que su opinión pueda ser una bandera más importante o más atendible que la legítima soberanía nacional, tal como vergonzosamente lo expresara un conocido grupo de personalidades. La sorpresa y el desagrado que generó ese provocativo documento opositor se compensó rápidamente con la nula trascendencia que le asignó la sociedad, para la cual las Malvinas fueron, son y serán una bandera inclaudicable”.
Por último, Sabbatella afirmó: “Ante el avance de esa política hostil, que contrasta con nuestra voluntad pacífica de abrir canales de diálogo, debemos reafirmar en todos los ámbitos internacionales nuestros derechos sobre las islas”. “La Declaración de Ushuaia expresa la voluntad del pueblo argentino de terminar con los resabios coloniales”, concluyó el diputado de Nuevo Encuentro.



