Política

«Tenemos que mantener el rumbo de la política sanitaria», aseguró el ministro de Salud

El ministro de Salud, Juan Manzur, afirmó ayer que "tenemos que mantener el rumbo de la política sanitaria", al asegurar que "la mortalidad infantil volvió a bajar en Argentina".

El funcionario admitió la necesidad de "seguir trabajando" en la erradicación de enfermedades puntuales pero enfatizó sobre los avances logrados en 2010.

El ministro, antes de viajar a la Antártida para presidir la última reunión del año del Consejo Federal de Salud (COFESA), realizó un «balance positivo» del año en materia sanitaria.En este sentido, se refirió a la «disminución sistemática» de la tasa de mortalidad infantil que se viene produciendo en el país desde 2003.»Según la última medición, el índice bajó del 12.5 al 12.1 (de muertos cada mil nacimientos vivos) en un año muy especial, ya que estamos midiendo el 2009 donde se produjo la epidemia fenomenal de dengue y la epidemia por el virus de la gripe H1N1″, explicó Manzur.El ministro subrayó que si «a pesar de toda esta situación inconveniente, la mortalidad volvió a bajar en la Argentina, es que tenemos que mantener el rumbo de la política sanitaria».En tal sentido, el ministro observó que los retrocesos en este tipo de índices se vinculan, además, con el mejoramiento de la calidad de vida de la gente por otros factores como el trabajo, la vivienda, el agua potable y también la educación.»No hay que olvidarse que la mortalidad infantil es inversamente proporcional al grado de escolaridad de los padres», explicó Manzur, al señalar que «la presidenta (Cristina Fernández de Kirchner) está por inaugurar 1.000 escuelas nuevas» y sostuvo que «es obvio que ello impacta en la calidad de vida».En relación al Mal de Chagas, Manzur admitió que existen «algunas preocupaciones» sobre todo por un incremento considerable de casos registrados en los países vecinos.El funcionario detalló que se está articulando con las provincias del NOA y del NEA diferentes estrategias de prevención tendientes «a la concientización individual en los domicilios particulares».No obstante, anunció que uno de los mayores avances en la lucha contra esta enfermedad se producirá el año próximo cuando se implemente una propuesta «más intensa y abarcativa» que consiste «en certificar en varias provincias la interrupción de la transmisión vectorial (a través de la vinchuca) mediante auditorías externas».»Se ha avanzado muchísimo aunque admitimos que el vector transmisor aún persiste en algunos lugares del país. Vamos a trabajar en ello hasta poder interrumpir totalmente la enfermedad en Argentina», aseguró el ministro.En cuando a la desnutrición, Manzur evaluó que «en un país donde no falta comida, el Estado tiene la obligación de contener a las familias más carenciadas, por lo que el desafío consiste en poder llegar a los sitios con mayores dificultades».»Nos falta extremar las medidas de prevención, de educación, de cultura, y brindar el acceso a los servicios básicos para poder llegar a las zonas que más lo necesitan», consideró el funcionario al cerrar su balance sobre la actividad de esa cartera en 2010.