Los empleados de las boleterías de la Línea B de subterráneos sostienen su protesta y siguen sin cargar la tarjeta SUBE porque aseguran que el trabajo les provoca “tendinitis”.
La medida de fuerza genera como consecuencia molestias en los viajantes que utilizan el Sistema Único de Boleto Electrónico y graves demora en la terminal.
El reclamo, que ya habían hecho público en septiembre, lo retomaron ayer, y muchos pasajeros debieron sacar los boletos tradicionales, en tanto desde las 6 hasta las 7 muchos otros viajaron gratis.
Si bien el resto de las líneas funciona con normalidad, no se sabe cuándo se restableceré el servicio en la Línea B.

