Sociedad

Por la ley de recuperación del Cine Aconcagua

Unánime rechazo de los vecinos de Villa Devoto y Villa Pueyrredón a otro veto de Macri

Más de un centenar de vecinos, instituciones barriales de las Comunas 11 y 12, y representantes de los comuneros manifestaron su repudio ante el veto del jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, a la ley que recuperaba al Cine Aconcagua como espacio cultural abierto a la comunidad.

Con la presencia de numerosos medios zonales, de la Ciudad y de alcance nacional , la protesta se realizó en la puerta del cine, avenida Mosconi 3360, lugar que está geográficamente ubicado en el barrio de Villa Devoto, a sólo cincuenta metros de la calle Campana -que es la arteria que marca la frontera con la jurisdicción de la Comuna 12-. Por este  motivo, los vecinos de Villa Pueyrredón lo consideran como si fuera suyo, además del hecho que cuando se instaló el cine, el Aconcagua pertenecía a ese barrio. La Rayuela fue testigo del sentimiento de indignación de personas de todas las edades que se detenían a conversar con los organizadores de la movida, y a dejar su firma de apoyo a la iniciativa vecinal que no reconoce de límites de vecindad. A pesar del calor del verano, se hicieron presentes numerosos vecinos de la zona y varias agrupaciones barriales, como el Centro Cultural 25 de Mayo, integrantes del Cine Taricco de La Paternal -que está en proceso de recuperación-, representantes del Cine Del Plata -recuperado por los vecinos de Mataderos tras una dura lucha con las autoridades de la Ciudad, la Junta de Estudios Históricos de Villa Devoto, los comuneros Carlos Eusebi (Frente para la Victoria) y Paula Ensels (Proyecto Sur) de la Comuna 11, representantes de La Cámpora de la Comuna 12. Entre los medios barriales que cubrieron la movilización vecinal, puede señalarse a Devoto Magazine, La Rayuela, InfoComuna 11 y Grupo Pasteur.com .Los vecinos vienen trabajando en este tema desde hace dos años. Se organizaron a través de la creación de la Asociación Civil Aconcagua haciendo diversas acciones. Entre ellas, una campaña de firmas en las que ya se juntaron más de diez mil. Después de reiteradas peticiones, entrevistas con legisladores de diferentes bloques y con el ministro de Cultura, Hernán Lombardi, se sancionó la ley 4019/2011, que declaró de interés público sujeto a expropiación el inmueble del Cine Aconcagua, para ser afectado a la creación de un Centro Cultural. Pero, el Ejecutivo porteño vetó la ley mediante el decreto 726/2011, publicado en el Boletín Oficial de la Ciudad.La ley de expropiación había sido aprobada el pasado 24 noviembre del año pasado en la Legislatura, con 45 votos a favor y ninguno en contra. Todos los bloques partidarios, incluso el oficialista PRO, habían acompañado el proyecto. Mauricio Macri argumentó que esta iniciativa  de recuperación no es económicamente viable y que en el barrio existen numerosos centros culturales. El cine tiene capacidad para 1.200 personas y, en sus mejores épocas, trabaja a función llena tres veces por día.En enero de 2010, Román Bonani, un  vecino de 16 años, estudiante, decidió hacer algo por el Cine por el que pasaba caminando a diario y que permanecía cerrado después de haber sido ocupado por un templo religioso durante cinco años. Junto a un grupo de amigos de su edad decidió armar un espacio en la red social Facebook desde donde impulsó su iniciativa titulada «PARA QUE EL CINE ACONCAGUA VUELVA A SER EL CINE/TEATRO QUE ALGUNA VEZ FUE», al cabo de no más de dos meses el espacio había agrupado más de 2.000 seguidores que apoyaban la iniciativa desde Internet, mientras por fuera del espacio virtual con el apoyo de vecinos y desde el Centro de Jubilados Juvenilia, de Llavallol 5560, comenzó la mencionada campaña de recolección de firmas. Hay que tener en cuenta que a la gente mayor le gustaría muchísimo que se abriera el cine, a muchos les cuesta trasladarse hacia otros barrios, no cuentan a veces con los medios económicos y, también, numerosos carecen de alguien que los acompañe. Voces en contra del vetoPaula Insaurralde. Presidenta de la Asociación Civil Aconcagua sostuvo que el veto es «es una norma que se firmó junto con el veto a la jubilación de los músicos. Nuestro jefe de Gobierno impugnó una ley cada 15 días”. Y agregó que “la idea de la creación de la Asociación Civil Aconcagua fue darle una forma institucional a este grupo de vecinos que tenían como intención recuperar el espacio para que su destino sea un espacio cultural, lo que había sido su origen. Nosotros tuvimos reuniones con la cartera de cultura de Gobierno de la Ciudad, el ministro Lombardi, quien nos manifestó el interés de recuperar el espacio y que el costo no era significativo para el Gobierno de la Ciudad. Por eso, es una sorpresa para nosotros porque la posibilidad del veto no existía. Nosotros cuando hablamos con el ministro no le pedimos que se hicieran cargo del cine, sólo les solicitamos que lo compren y la Asociación se encargaba de la puesta en valor, gestión y tecnología del espacio”. José Luis Alesina. Nieto del ideólogo, primer dueño y constructor del cine, comentó  que “la idea de crear un cine surgió a partir de 1943, a raíz de charlas con el dueño del Cine América, que era la única sala cinematográfica que había en ese momento en la zona. La adquisición de los terrenos y la construcción del Cine Aconcagua comienza en ese año. El cine estaba habilitado para 1.200 personas”. Alesina señaló que “nosotros planteamos que el cine Aconcagua debe tener una sala de usos múltiples, salas de cine, teatro, y a su vez, espacios para las distintas formaciones culturales apuntando a todas las edades. Tenemos mucha bronca por el veto, que lo debemos convertir en energía positiva para poder luchar y poder ganar. Ya que con bronca, no vamos a llegar nunca a nada. Tenemos muy en claro que lo que queremos es un complejo cultural en donde el vecino pueda ser partícipe tanto como espectador o como estudiante de todas las artes. Pero, que ese complejo cultural sea gestionado por los vecinos, no queremos ser un  satélite dependiente del teatro San Martín, donde nos vengan a decir qué cursos o qué obras tenemos que dar. En Villa Pueyrredón, hay 200.000 habitantes, otro tanto similar en Villa Devoto. Originalmente cuando el cine se hizo, todo eso era Villa Pueyrredón. En esta comuna (la 12) no hay complejos culturales, hay apenas una biblioteca barrial. Macri no quiere exceso de cultura, y éste es un derecho humano, una necesidad. No puede ser que deba haber una determinada cantidad de gente para que haya un complejo cultural”.Paula Resels, integrante de la Junta Comunal  de la Comuna 11 por Proyecto Sur, admitió no sentirse sorprendida por el veto de Macri. “ Nuestro Jefe de Gobierno quiere manejar todo a nivel de empresas, esa es la ideología del Pro. Y un centro cultural no deja nada, no es negocio para la ciudad. Tampoco tendría que ser un gasto, porque la cultura primero que es una inversión, y segundo que hay un presupuesto  Lo que quieren los vecinos es el espacio para manifestarse. El espacio es la única inversión que tiene que hacer la ciudad. Lo popular les molesta, por eso también no dan el presupuesto que cada comuna necesita. Se burla del Poder Legislativo en la cara”.Y agregó  lo que se puede hacer desde la comuna: “Los comuneros debemos ejercer presión, el área cultural no está dentro de la gestión comunal, pero sí es un lugar desde donde se puede apoyar el reclamo de los vecinos, hacerlo más visible y se puede exigir que el área de cultura pase a ser de las comunas, para poder tomar decisiones.. Pero la principal herramienta que tiene la Comuna para esto son los Consejos Consultivos, que definen cuáles son las prioridades, le guste a quien le guste, ya que es lo que dice la gente, y el espíritu de la ley 1777”.Mientras que Carlos Eusebi, representante comunero de la Comuna 11 por el Frente para la Victoria afirmó que “tenemos un jefe de gobierno que es insensible a todas las demandas sociales. Realmente no tenemos cerca una oferta cultural de relevancia. Cada vez nos estamos quedando con menos cultura en el barrio. .Decir que hay un Centro Cultural en Devoto es medio grandilocuente, En la Comuna 11 sólo hay talleres del programa cultural en barrios, nada más que eso, que funcionan en una escuela a la noche, que es el Antonio Devoto. Después funcionan otro tipo de talleres en el barrio de Villa Mitre.y el otro es en la escuela La Pampa, que queda en Gaona y Caracas, en la punta de la comuna.  El jefe de Gobierno también trae a colación el tema del límute de la calle Campana que divide la Comuna 11 y 12,, y lo cierto es que del otro lado de esta calle tampoco hay un centro cultural. Recién tenemos que ir a la calle Triunvirato para encontrar un centro cultural recuperado. Por lo que por más que se le busque la vuelta, Macri no tiene argumentos para vetar esta ley. No duele mucho como vecinos de la ciudad de Buenos Aires y es una gran desilusión que este Jefe de Gobierno haga estos vetos. Los mismos legisladores del Pro votaron la ley para que hoy acá haya un centro cultural. Con respecto a lo que se puede hacer desde la comuna, Eusebi seña ló que “Nosotros vamos a estar al frente en conjunto con los vecinos, vamos a tratar de darle nuestra institucionalidad. Ya el miércoles pasado hubo una reunión de la Junta comunal, y llevamos  un documento que firmamos los Juntistas del Frente para la Victoria y Proyecto Sur, Obviamente, la gente del Pro no lo quiso firmar y los entiendo , porque su Jefe de Gobierno pertenece a ese espacio. Lo que hicimos fue el paso inicial , para seguir buscando los métodos para poder enfrentar este veto junto a los comuneros de la Comuna 12”.