Así lo comunicó este lunes el gobernador Martín Buzzi. De manera paulatina, el PROSATE será desactivado y el control de la obra social de los jubilados “volverá a sus legítimos dueños”, remarcó la ministra de Salud, Mónica Eredia, quien indicó que esta situación ya había sido adelantada a las autoridades del PAMI en Nivel Central. Este traspaso permitirá a la obra social sumar prestadores y elevar el nivel de atención a los afiliados.



