Así lo otorgó el Consejo Superior de la UNQ, siendo la máxima distinción de esta Casa de Altos Estudios y la primera vez en la historia que se le hace entrega a una mujer. Al respecto, la agasajada agradeció y aseguró que la “compromete a seguir luchando, a pesar de las piedras que siguen existiendo, y estos mimos a todas la Abuelas, nos hacen más jóvenes y nos dan ganas de seguir adelante”.


