Sobrevivimos quizás a una de las peores décadas en materia de trasgresion de los mismos y sus efectos todavia perduran, o segun la optica con que se lo analice se han profundizado tocando los órganos sociales más sensibles como lo fuera el escándalo de los hermanos Schoklender y su vinculación con la Fundación Madres de Plaza de Mayo.
Sin embargo y en apariencia, el amperimetro electoral poco o nada ha variado; al igual que durante estos últimos 8 años.
Pareciera ser que hay una complicidad social silenciosa enardecida por medios de des-comunicacion y accionar gubernamental dubitativo antes tales hechos que como tales son sabidos desde larga data en cada uno de los mundillos que encierran los distintos estamentos del Estado o de Sectores Privados que actuan bajo su órbita.
Como poder descomponer a una escala nacional – y no solo provincial – dichos mecanismos y bajo que fueros judiciales se procedera en ese sentido encierra también el lema de la Transparencia en el uso de los fondos públicos.
Pero en definitiva la recuperación de los valores enraizados en la educación y la cultura no sera una tarea fácil ni de corto aliento pues allí puede radicar una transformación sociocultural que lenta pero firmemente convierta a una sociedad en verdaderamente democrática, y donde el esfuerzo, la etica y honestidad no sean palabras vacías que nadan en el desconcierto mundano.
No es sólo una » batalla » por los ingresos – devaluados por la inflación – bajo la profundización de un » modelo » que, aun no ha dado muestras de éxito en el sentido explicitado anteriormente.
La mera satisfacción material sin su correspondiente configuración cultural es lo que empuja a ese vacío a seguir reproduciendo un modelo de consumo » consumista » al mejor estilo del ratón encerrado en la pecera.
Sin duda alguna se debe recobrar la confianza social a partir de una verdadera y honesta reconfiguración politica que ha quedado trunca desde los acontecimientos de diciembre de 2001 donde esta espacio aun vacío pueda ser recuperado por otros actores fuera de los ya conocidos.
Es el inicio de este largo y doloroso camino, sin atajos ni ventajas, pero que la Sociedad en su conjunto viene demandando hace largo tiempo ya.


