El multimedios Fox, del imperio mediático de Rupert Murdoch, practicó un verdadero periodismo militante contra los sindicatos, tendenciosamente o mintiendo abiertamente. Tal como lo venía haciendo contra el presidente Obama, al punto de provocar una inusual reprimenda presidencial pública. (En este caso, no hubo pronunciamientos críticos de la Sociedad Interamericana de Prensa, SIP).Ahora el escándalo provocado en Gran Bretaña por las prácticas periodísticas de diarios del imperio Murdoch hace trastabillar a este gigante multimediático y lo muestra desnudo, como al proverbial rey.Las revelaciones sobre sobornos y teléfonos «pinchados» a políticos, y aún a deudos de víctimas de guerra o el crimen, para alimentar al antiguo diario sensacionalista News of the World puso en evidencia la naturaleza del negocio del imperio multimediático de Rupert Murdoch.El periodismo amarillo resultó una provechosa plataforma para la expansión internacional de sus publicaciones, pero de ningún modo ése es su principal interés. Las noticias de la caída de dos de los principales ejecutivos, renunciados ante la imposibilidad de mantener ignoradas sus prácticas, nos muestran que no sólo de tabloides viven.El más influyente órgano de prensa de las finanzas mundiales, Wall Street Journal (del que el diario La Nación publica semanalmente un suplemento), y el índice bursátil Dow Jones son de su propiedad, lo que sumado a la cadena televisiva y radial Fox expone el amplio espectro de influencia del imperio Murdoch. Uno de los renunciantes, Les Hinton, hasta hoy CEO de Dow Jones & Co. y Editor en Jefe del Wall Street Journal, acompañó a Murdoch por cinco décadas y participó del inicio de su gran expansión en 1986.»De Wapping a Wall Street», titula el diario inglés The Telegraph su perfil de Hinton. ¿Por qué Wapping?. Este es un barrio londinense, antiguamente portuario e industrial, transformado al estilo Puerto Madero y elegido por Murdoch para instalar las modernizadas instalaciones de su empresa periodística.Original de Australia, Murdoch prosperó en Inglaterra llegando a tener cuatro de los principales diarios, The Times, The Sunday Times, The Sun y News of the World. Este último, el de mayor tirada, fue la piedra del escándalo con sus métodos amarillistas que provocaron la medida extrema de cerrarlo.Pero ya en sus principios mostraba la naturaleza de sus negocios: la inauguración de sus nuevas plantas provocó un conflicto gremial recordado como «la batalla de Wapping». News International, empresa madre de Times Newspapers y News Group Newspapers, presidida por Rupert Murdoch, construyó allí subrepticiamente y con engaños su nueva planta impresora, para activarla con personal de reemplazo cuando sus trabajadores fueron forzados a la huelga por las nuevas condiciones laborales impuestas por la empresa.Apenas fuera anunciada la huelga, todos los participantes recibieron sus telegramas de despido. Fueron eliminados 6.000 trabajadores. Eran tiempos de Margaret Thatcher, y su reforma a las leyes que permitían desconocer a los sindicatos.Este avance patronal, como ocurrió con la recordada huelga de los mineros, generó un largo y muchas veces violento conflicto, enfrentando grandes piquetes de huelguistas con la policía movilizada en tal medida que hasta los residentes de Wapping vieron severamente restringidos sus movimientos.Es allí donde comienza Les Hinton su «gran contribución de más de cinco décadas a News Corporation… que mejoró innumerables vidas», como homenajeó en su despedida Murdoch a su fiel colaborador.Fue esa fidelidad la que colocó a Les Hinton al frente de Dow Jones y Wall Street Journal cuando Murdoch los compró en 2007.Reportes de entonces destacaban que el precio pagado era muy superior al valor real en tiempos de contracción del negocio de los diarios. Pero ésto extendió su influencia en áreas estratégicas muy lejanas de los tabloides sensacionalistas.Junto al Canal Fox y su extensa red de radios Murdoch es hoy un jugador importante en la política nacional e internacional de los Estados Unidos, muchas veces con métodos que sí reflejan a sus tabloides.Sus «campañas sucias» que provocaran la respuesta pública del presidente Obama forman parte del activo respaldo a la extrema derecha y el llamado «movimiento Tea Party», en su campaña por «ajustes» presupuestarios y el desguace de programas sociales y conquistas laborales que afectan crecientemente a un número cada vez mayor de estadounidenses.Pero ahora, confesos culpables de prácticas ilegales en Inglaterra, han caído bajo sospecha también en Estados Unidos, donde aumenta la presión para que sean investigados sus métodos «periodísticos», un severo golpe político en realidad.Les Hinton, a la defensiva, ha renunciado «para no manchar el prestigio de Dow Jones y Wall Street Journal con vinculaciones al escándalo de News of the World». Algo difícil, ya que él dirigió ese diario durante parte del tiempo en que se cometieron los delitos, aunque alegó ignorancia de los hechos en su renuncia.»El hecho de que yo fuera ignorante de lo aparentemente sucedido es irrelevante ahora», dijo en sus disculpas, lo que queda demostrado por las citaciones a declarar ante la justicia bajo potenciales acusaciones criminales.Como otro acto de tragicomedia, la familia Bancroft, anterior dueña de la empresa Dow Jones, declaró que «si hubieran sabido esto no lo hubieran vendido». Es que ahora todos pueden ver que el proverbial rey está desnudo.
“Fox miente!”: la lección del imperio mediático de Murdoch.
Por Osvaldo Jauretche.


