El diputado de la Ciudad de Buenos Aires y Secretario General del MST Proyecto Sur, Alejandro Bodart, denunció al Ministro de Transporte de la Nación Julio De Vido como responsable de la tragedia ferroviaria de Once.
Por ellos este vuernes 22 de febrero, primer aniversario de la catástrofe, esta fuerza de izquierda realizará una jornada de protesta y repudio contra el ministro kirchnerista en el centro porteño.
Este viernes “concentraremos a las 12.30 en el Cabildo donde se realizarán distintas actividades culturales, para luego marchar hasta el Ministerio de Planificación Federal a denunciar a Julio De Vido por su responsabilidad política en la masacre. Por la tarde acompañaremos a los familiares y amigos de las víctimas en la concentración de Plaza de Mayo. Ese día seremos uno solo exigiendo justicia”.
En esta línea, el legislador remarcó que “la mayoría de la sociedad es consciente y comprende que tras la tragedia de Once están, tanto la privatización del sistema ferroviario, como la desidia y la corrupción oficial. La desinversión de la empresa concesionaria privada TBA (hoy UGOMS) y los nulos controles del Poder Ejecutivo Nacional facilitaron una masacre evitable”.
“Los trenes entregados al negocio privado, con sus ganancias subsidiadas millonariamente, producen un triángulo de corrupción compuesto por el poder político, la burocracia sindical y los empresarios amigos. Ese triángulo perverso sólo es posible vencerlo con movilización, denuncia y propuestas alternativas, comenzando por la reestatización del sistema bajo control social”, sostuvo.
Bodart es el impulsor de que fuera declarado por ley el 22 de Febrero como el “Día de la dignidad de los usuarios del tren”. En esa fecha, del 2012, una formación del Ramal Sarmiento no pudo frenar y chocó contra el sistema de contención de emergencia. EL bólido transportaba a más de 1200 pasajeros: fallecieron 51 personas y 703 heridos.
El legislador porteño recuerda que “la Auditoría General de la Nación ya había presentado un informe sobre las falencias detectadas en los trenes concesionados a TBA, y llovían las denuncias de los usuarios y de los propios trabajadores en igual sentido”.


