Sufrí detención y las condiciones y tratamiento que esto presuponía en aquellos años, cosa que generalmente no manifiesto por homenaje a los compañeros que dieron su vida o que sufrieron tortura en grados verdaderamente terribles, y por que por otra parte no fue un hecho casual fue el resultado de una opción de vida.
Desde el punto de vista confesional soy un ateo cristiano y me vanaglorio de que mi conducta trata de cumplir con los preceptos éticos y morales sin esperar por ello más recompensa que haber cumplido con mi conciencia.
Conmovido por la elección de Bergoglio, a pesar de mi muy escasa relación con la iglesia, no puedo menos que sentirme molesto por las críticas prejuiciosas, extremistas o por lo menos apresuradas sobre el Papa Francisco.
Jorge Bergoglio es argentino y peronista esto para un papa no es poco y como jesuita sería un papa negro o sea negro y peronista, al margen del humor, los que vivimos la dictadura desde la resistencia y el exilio interior sabemos que no todos pueden ser el che Guevara, por eso respeto a aquellos que desde su posición de curas, jueces, funcionarios y aun militares sin jugarse y manteniendo sus posiciones en la estructura a la que pertenecían nos dieron subrepticiamente alguna mano, alguna información
Los hombres y mujeres de la política sabemos lo difícil que es mantener el equilibrio entre mantener y mantenerse en una estructura organizativa y cumplir con el cometido de la misma sin provocar su destrucción en los tiempos difíciles, sirva como ejemplo las organizaciones gremiales durante la dictadura, muchísimos pagaron con su vida el mantener sus convicciones, otros se replegaron y preservaron sus organizaciones, ambos son necesarios unos conservan la mística, otros la estructura que es lo que vence al tiempo.
La iglesia no es diferente, tiene a Monseñor Angellelli y los Curas Palotinos cobardemente asesinados, a De Nevares y Novak que siempre mantuvieron su actitud crítica, a otros que negociaban en difícil equilibrio (entre los que creo estaba Bergoglio), y los que eran vergonzosamente colaboracionistas y cómplices.
Evidentemente Bergoglio llega a Papa por ser un hombre de la estructura y en las estructuras sólo se llega al poder respetando sus leyes, pero esto si bien garantiza continuidad no presupone que quien recibe como en este caso la suma del poder religioso no pueda imponer criterios nuevos dentro de determinados márgenes, Juan XXIII fue electo por un cónclave de cardenales designados casi en su totalidad por Pío XII y sorprendió a la iglesia y al mundo.
Bergoglio es reconocido por su inteligencia, cultura y brillantez, a llegado al máximo nivel posible para un prelado, no es esperable que apruebe el aborto ni el matrimonio igualitario, son fundamentos de su fe, pero recemos para que su pasado jesuita y peronista lo ilumine, que tome partido por los pueblos, por Latinoamérica, por los pobres, que su reinado lo transforme en el Perón de la cristiandad y vivamos la alegría de que si Dios es argentino, el Papa también.


