La estrategia massista se encamina hacia Octubre con el objetivo de reagrupar, primero al peronismo alvearizado y a los «kirchneristas críticos». El nestorismo está en marcha. El pánico ha ganado a ciertos sectores del kirchnerismo dubitativo, aquellos que provienen del partido posibilista. El objetivo del imperialismo, en esta etapa, es oradar las bases de sustentación del kirchnerismo. Piensan llegar a Octubre ahondando las diferencias porcentuales de las PASO. Si eso ocurriere, especulan, el kirchnerismo entraría en descomposición. Fíjense las reuniones de los asesores de Massa que simulan ser reuniones de gabinete. El mensaje es «estamos preparados para asumir el gobierno». Avanzando en los juegos tácticos probables del enemigo. La derrota del kirchnerismo en Octubre dejaría a la presidente sin margen de negociación, debilitada y sin la autoridad que le habría dado el 54 por ciento de 2011. Ahí, según piensa el imperio, viene el golpe de gracia: conmoción financiera, corridas, golpe financiero. Pasó con Alfonsín. Las presiones no solo de afuera, piensan los estrategas del imperio que están detrás de Massa, sino de adentro, llevarían a desestabilizar emocionalmente a la presidente. Ya han empezado a circular «versiones periodísticas» de la preocupación por la salud de la presidente. Paros del sindicalismo massista que manejan todos los transportes, insurrección de la mesa de enlace, sin apoyo de las estructuras gremiales. Especulan con declarar insana a la presidente…Los caminos al postkirchnerismo, léase restauración oligárquica, volver al pasado abrazados a los préstamos del FMI. Convocatoria a elecciones anticipadas…No es lo mío catastrófico…Recordemos los «climas» de las caídas de Isabel y Alfonsín. La Historia no me permite mentir y teniendo enfrente a los enemigos del pueblo argentino, pensar lo peor no es equivocarse poco sino anticiparse a sus movimientos. F.A.M.
Por: Fernando Abel Maurente
Pensando desde el enemigo para no sorprendernos
Nada de lo que haga Massa es fruto de la casualidad. Estudiando sus movimientos y tratando de anticiparme para que nada me caiga de sorpresa. Con el imperialismo hay que pensar lo peor, o mejor dicho hay que plantearse las hipótesis más "descabelladas" que nos vamos a equivocar poco.


