¿Será dicha revelación posible? Y si lo es, me pregunto: ¿qué puede estar ocurriendo en el sistema de poder del capitalismo avanzado para que una información tan controversial pueda salir a la luz? Digámoslo así: ¿Qué Gobierno, o sector de Gobierno de los países centrales puede tener intereses concretos en exponer a sectores del poder económico internacional y su trama de relaciones políticas? Este es parece el aspecto central del problema. Los datos sobre traficantes de drogas o de armas, magnates rusos, ex dictadores y dirigentes políticos constituyen “bonus”, como le dicen los anglosajones, sobre el premio principal, alguno obviamente más sustancioso que otro. Veamos la información contenida en la nota. La investigación en curso se denomina “Secretos a la venta: Dentro del laberinto global del dinero off-shore” y se habría iniciado al día de la fecha hace diecinueve meses (la nota es de mayo y menciona quince meses), siendo lanzada por una denominada Coalición Internacional de Periodistas Independientes (ICIJ en su sigla inglesa) con sede en Washington DC. Ciudad que como es sabido alberga la sede el Gobierno de los EEUU, de los organismos internacionales de crédito y de las principales agencias de información del mundo. (Esto lo agrego yo). Según la nota publicada por La Nación la ICIJ recibió en 2012 “filtraciones de dos empresas que ofrecen servicios en paraísos fiscales, una de Singapur y otra de Las Islas Vírgenes” con datos voluminosos sobre paraísos fiscales que incluyen también Las Islas Caimán, las Islas Cook y otros. La ICIJ unió sus fuerzas a medios internacionales, menciona que son alrededor de treinta, como The Washington Post (el medio que reveló el escándalo de Watergate y que le costó la Presidencia a Richard Nixon), y otros como Le Monde de Francia y The Guardian del Reino Unido, que tuvieron también participación en las revelaciones de Julian Assange en el célebre Wiki-leaks, y otros como la BBC de Londres, un medio estatal no oficialista y La Nación de Argentina. Los datos incluyen información a lo largo de una década de”120.000 empresas y fideicomisos extraterritoriales y de cerca de 130.000 personas de 170 países del mundo”. La investigación involucra a diferente tipo de personas e instituciones, algunas de ellas citadas (magnates rusos, traficantes, políticos, etc) pero destaco una especie “banqueros de Wall Street”. En conjunto el monto de dinero off-shore investigado llega a la escalofriante cifra de 20 billones de dólares. Aclaro: En inglés, un billón es igual a 1,000 millones, escrito como, 1.000.000.000 (nueve ceros) en forma normal. En español, un billón es igual a un millón de millones, escrito normalmente como 1.000.000.000,000.(doce ceros). Utilizando la notación inglesa el PIB mundial, según el FMI y el Banco Mundial se calcula en aproximadamente 63 billones de dólares corrientes. El dinero off-shore detectado en paraísos fiscales constituye entonces algo así como el 30 % de ese PIB mundial mencionado. A los efectos de investigar la hipótesis de quién podría estar interesado en exponer a los tenedores de semejante volumen de riqueza que ha quedado por fuera del poder de fiscalización fiscal de los Estados voy a relacionar otros datos, a saber: Los EEUU constituyen aproximadamente el 23 % de ese PIB mundial, es decir su producto asciende a una cifra próxima a los 14,5 billones de dólares corrientes. Voy a realizar un supuesto que me parece lógico: Al menos ese porcentaje de evasión afecta a la economía de los EEUU, es decir se realizó por contribuyentes norteamericanos o extranjeros que bajo diferentes modalidades eludieron tributar a la IRS (agencia impositiva) y seguramente también eludieron las regulaciones de la SEC (la agencia reguladora del mercado de capitales), entre otras agencias federales. El tamaño de la economía de EEUU, (la más importante del mundo), su rol de sede de los mercados más sofisticados de títulos y de commodities (productos) me inducen a pensar en la razonabilidad de este supuesto.(independientemente que la investigación de ICIJ mencionara a “banqueros de Wall Street”) De ser así el monto en cuestión sería de 4,60 billones de dólares evadidos de los EEUU, más de tres veces su PBI. (23% de 20 billones nos da 4,60 billones y su PIB es 14,5 billones). Otro dato que incorporo es que a partir de la crisis internacional EEUU ha incurrido en sistemáticos déficit fiscales de alrededor de un billón de dólares anuales. Ha sido así en los últimos cuatro años. Al estallar la crisis el Gobierno Federal de los EEUU, primero con Bush, luego con Obama inició una política de salvataje de los Bancos americanos adquiriendo a través de la FED sus activos incobrables, llamados tóxicos y expandiendo abundantemente la liquidez de la economía. Junto con el sostenimiento de los Bancos el Gobierno de Obama lanzó la denominada Reforma Dodd-Frank de regulación del sistema financiero. Esta Reforma, cuyas partes cruciales aún están pendientes de implementación, (sigo en esto a Rolando Astarita) obliga a las entidades financieras a tener una mayor porción de capital como Reserva y a reducir su apalancamiento, es decir al porcentaje de títulos y otros activos que pueden tener en cartera fondeados con recursos de terceros (depósitos y otras formas de endeudamiento) siguiendo las recomendaciones del Banco de Pagos Internacionales (BIS), o reglas de Basilea. En EEUU dichas Normas se hicieron más duras y sólo resultaría admisible que los Bancos que operen en los EEUU puedan adquirir con su capital propio (equity) Títulos del Tesoro americano, obligaciones de agencias gubernamentales y emisiones municipales. En el año 2010 el consenso sobre estas normas se quebró en los EEUU. Recompuestas las carteras de los Bancos, su liquidez y su rentabilidad Wall Street comenzó a mirar con malos ojos el bajo nivel de la tasa de interés en los EEUU y la política de la Reserva Federal de expansión monetaria adquiriendo activos que está en su origen. Los banqueros alentaron a los economistas liberales que Paul Krugman denomina “los vigilantes de los bonos” y ridiculiza bajo el mote de “austeriacos” (por su demanda de austeridad fiscal) para comenzar a realizar predicciones apologéticas acerca de las Finanzas Públicas norteamericanas y de la inflación futura con el nivel existente de expansión monetaria. El clima fue captado rápidamente por los halcones republicanos y su acción de obstrucción parlamentaria. La situación tuvo un climax en el 2011 en que, escandalosamente, la Agencia de Calificación de Riesgo “Moodys” bajara el nivel de la Deuda del Tesoro Americano de “AAA” (que ostentó siempre) a “AA +” con el sambenito de la peligrosa expansión de los recursos monetarios y el nivel del déficit fiscal. En el momento actual con la Reforma de Wall Street en disputa, la Reforma Migratoria congelada, la Reforma sanitaria controvertida y con una batalla abierta con la oposición republicana en el Congreso, el escenario de disputa se transada al reemplazo de Ben Bernanke, que vence su mandato al frente de la Reserva Federal. Los Bancos quieren terminar con la política de expansión y bajas tasas de interés y acotar la política de expansión fiscal del gobierno demócrata, en un escenario de presiones agudas y crecientes, académicas, mediáticas, (vean Fox News) políticas e institucionales nada sutiles. ¡Qué ocurriría con la siempre volátil opinión pública en caso de conocerse que el déficit fiscal creciente en los EEUU tiene como contrapartida a los recursos monetarios que los banqueros de Wall Street fugaron a paraísos fiscales, aún en medio de la crisis y cuando solicitaban asistencia a sus instituciones? No se necesita ser un “comunicador social” de primer nivel para hacer la cuenta que cuatro años de cuantioso déficit fiscal norteamericano equivalen a esos dólares en Cayman, las Islas Cook y otros y denunciarlo a los cuatro vientos aunque la verdad de esos hechos pueda ser mucho más compleja. Me parece entonces que la disputa por el poder en el centro del capitalismo ha producido, fomentado o motivado las “filtraciones” de información hacia los periodistas de la ICIJ y que los tiempos de dicha disputa serán coincidentes con las “revelaciones” de momento anunciadas. Veremos.
Por: Pablo Tonelli, economista.
La clase alta va al paraíso (fiscal)
Una cita aparecida en el Blog “Deshonestidad intelectual” de Manolo Barge me llamó poderosamente la atención. Allí se hacía referencia a una nota del diario “La Nación” de abril del corriente año titulada “Revelan la riqueza oculta en los paraísos fiscales”.


