Nació en el barrio de Villa Crespo, en Buenos Aires, el 3 de mayo de 1930. Hijo de inmigrantes judíos ucranianos, ejerció diversos oficios antes de consagrarse a la poesía, género literario que lo tuvo como uno de los cultores más relevantes en la lengua castellana.
Su notable trayectoria literaria lo llevó a ganar el Premio Nacional de Poesía en Argentina (1997); el premio Juan Rulfo (2000); el Premio Iberoamericano de Poesía Ramón López Velarde (2004); los premios Iberoamericanos Pablo Neruda y Reina Sofía de Poesía (2005). En 2007, ganó el Premio Cervantes. Su militancia por los Derechos Humanos le fue reconocida a través del Premio Azucena Villaflor, en 2012.
Fue miembro del Grupo de poesía “Pan Duro” y de su producción poética se destacan Violín y otras cuestiones, El juego en que andamos, Velorio del solo, Gotán, Sefiní o Cólera Buey, entre otras obras de su prolífica creación.
Ejerció la profesión periodística en Argentina en medios como Panorama; fue secretario de redacción y director del suplemento cultural del diario La Opinión; secretario de redacción de la revista Crisis; y jefe de redacción del diario Noticias. Hasta su fallecimiento, escribió regularmente una columna semanal en el matutino Página 12.
Militó en las juventudes del comunismo y en el movimiento peronista. En este último espacio compartió militancia con sus hijos Nora y Marcelo, quienes fueron asesinados por la dictadura militar. Gracias a su tozudez y empeño invencible consiguió recuperar a su nieta, Macarena, que nació durante el cautiverio de su madre.
Emprendió el camino del exilio, que lo llevó a varios destinos para finalmente recalar en México, país al que amó profundamente y en el que acaba de fallecer.
La Embajada de la República Argentina en México expresa su profundo dolor por la partida de quien fue un notable argenmex (o mexargen, como a él le gustaba decir), un poeta y un hombre ejemplar. A partir del 15 de enero y hasta el miércoles 22, permanecerá abierto el Libro de Condolencias, entre las 10 y las 16, para quienes deseen, por ese medio, darle un último abrazo.



