Efectivos de la Policía Metropolitana y Gendarmería Nacional trabajaron desde la madrugada de ayer en el predio tomado conocido como Papa Francisco, en el barrio porteño de Villa Lugano cerca de donde fue asesinada la adolescente de 18 años, Melina López esta semana. A media mañana el operativo ya había desalojado a la mayoría de las familias y se disponían a avanzar con las topadoras para tumbar las casas.
El procurador general porteño, Julio Conte Grand, explicó que el desalojo «está virtualmente terminado» y ponderó que «las circunstancias han demostrado que la madrugada fue un buen momento» para desocupar el predio porque se ha desarrollado «sin violencia».
Asimismo, negó que el desalojo se haya realizado por el asesinato de Melina López el martes pasado. «Yo no puedo ignorar que el episodio lamentable de la muerte de la niña es un hecho muy significativo, pero yo les puedo garantizar que el operativo se estaba preparando con anterioridad. Se estaba esperando el momento exacto», sentenció Conte Grand.
El operativo se inició alrededor de las 5 de la madrugada por disposición de la jueza Gabriela López Iñíguez con un despliegue de oficiales, patrulleros, camionetas, trafics y topadoras, en las inmediaciones del terreno tomado frente a la Villa 20. Fueron detenidas seis personas por resistirse a las autoridades, según informó el gobierno de la Ciudad. Según la magistrada, la acción dio comienzo «sin resistencia y sin incidentes», por la inesperada orden dictada y puntualizó que fue prácticamente nula la presencia de mujeres y niños.
El fiscal general porteño, Martín Ocampo, contó a radio América, que el «operativo ha sido exitoso, se ha podido cumplir con total normalidad» y resaltó que «se trata de un ejemplo de trabajo en conjunto» entre las distintas fuerzas de seguridad.
El secretario de seguridad de la Nación, Sergio Berni, explicó en declaraciones a los medios televisivos el éxito del operativo: “Ninguna violencia, todo muy tranquilo, no puede ingresar la prensa para no generar mayor alboroto. Cuando hay cámaras la gente se altera más”, explicó. Además criticó la ineficacia de la justicia en este caso. “La justicia debería trabajar pensando en los medios y no en la presión mediática”, dijo Berni.
El diputado Horacio Pietragalla denunciò que varios legisladores de la ciudad y diputados nacionales fueron heridos con palos y balas de goma por la Policía Metropolitana. Mientras intentaban desalojar a los últimos ocupantes del asentamiento papa Francisco, la Policía Metropolitana reprimió a las personas que se resistían a abandonar el predio. Hubo ocho detenidos y algunos heridos.
En el asentamiento Papa Francisco, lindero a la Villa 20, vivían unas 350 personas. Sobre la situación en que quedaron estas personas , la vicejefa de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, señaló que «la mayoría se reubicó por sus propios medios en Buenos Aires, en otras villas de la ciudad o en refugios habilitados por el Gobierno porteño».
Aclaró que cuarenta personas se quedaron acampando en las inmediaciones del barrio porque no aceptaron ninguna de las alternativas dispuestas por las autoridades, pero remarcó que «la gran mayoría aceptó la propuesta habitacional que el Gobierno le hizo».
Vidal consideró que en el asentamiento «había una mafia organizada que se aprovechó de la necesidad de muchísima gente, vendiéndole terrenos contaminados», a lo que se sumó «un grupo de delincuentes viviendo en el lugar».



