Opinión

Por Fernando Gómez

Moyano, Barrionuevo y el paro de los buitres

Análisis de la medida de fuerza realizada en el día de hoy por las centrales obreras opositoras al Gobierno nacional. El paro y su relación con el conflicto de los fondos buitre.

Argentina amaneció con dos postales contrapuestas de este tiempo.

Por un lado, la postal silenciada, la que nos evidencia que a partir de la fecha rige una nueva moratoria previsional que permite la inclusión de quinientos mil nuevos trabajadores, de los mas humildes de nuestra Patria, de los postergados durante décadas de neoliberalismo, que hoy pueden acceder a su jubilación. 

Por el otro, la postal del ruido, la de la tapa de los diarios, que anuncia con bombos y platillos la realización de un paro calificado como “nacional” pero que apenas concentra una escasa adhesión en los ámbitos urbanos del área metropolitana. 

Atravesamos un momento particular de nuestra historia. La ofensiva desatada por los fondos Buitres, con el aval de la sentencia del Juez Griesa, que pretende echar por tierra el largo y trabajoso camino de desendeudamiento que iniciara Néstor Kirchner y luego continuara Cristina, marcan a fuego la coyuntura y obligan a asumir una postura en una batalla enorme que se libra por la soberanía política y la independencia económica. 

Los Buitres de afuera que pretenden hundir un modelo de reconstrucción y crecimiento económico permitido por la recuperación del protagonismo del Estado. Un proyecto nacional, que entre sus múltiples conquistas populares cuenta con las moratorias previsionales que significan la inclusión de millones de argentinos que hace diez años se prendían fuego en el infierno. 

Los Buitres de adentro, los que complementan la ofensiva de los de afuera, que intentan generar la sensación de conflicto permanente,  de malhumor social, caos y desgobierno que transforme a un puñado de incapaces o hijos de puta en la salvación nacional. 

Son los que intentan universalizar los problemas de una minoría. Como lo hicieron con el conflicto de las patronales sojeras que nos querían hacer creer que las retenciones sobre las exportaciones eran un problema de todos los argentinos, bajo la consigna del “campo somos todos”. Hoy, intentan hacernos creer que el impuesto a las ganancias que afecta al ocho por ciento de los trabajadores argentinos, es un problema de todos los trabajadores. 

La estrategia Buitre es tirar por la ventana al proyecto político que conduce Cristina Fernández de Kirchner. La estrategia Buitre, es imponer los intereses foráneos de una minoría por sobre los intereses nacionales y populares. La estrategia Buitre, como toda estrategia multinacional, tiene patrones extranjeros y empleados locales.

La estrategia Buitre no contempla la existencia de los Pueblos, que por el largo y trabajoso camino del silencio van construyendo su destino; que ha sufrido demasiado el ruido estridente de los clarines, como para confundir el sendero por el cual transitar. 

En ésta Argentina que debate su futuro, hay más compatriotas alcanzados por la moratoria previsional que trabajadores adhiriendo al paro de Moyano y Barrionuevo. Será por eso que me permito recordar al poeta Marechal cuando nos enseñaba que “la Patria es un peligro que florece”.