Sociedad

A casi diez año de la tragedia

Confirman condena al dueño de Cromañon y absolución al comisario

Así lo ratificó la Cámara Federal de Casación Penal. Rafael Levy, propietario del local ubicado en el barrio de Once, fue condenado a cuatro años y medio de prisión por "estrago culposo". Lo acusan de ser quien mandó a cerrar las puertas. El tribunal también confirmó la absolución del comisario Sevald.

La sala III de la Cámara Federal de Casación Penal confirmó la condena a cuatro años y medio de prisión por “estrago culposo” al dueño del boliche Cromañón. Se trata de Rafael Levy, acusado de haber sido quien mandó a cerrar las puertas del local la noche de la tragedia en la que perdieron la vida 194 personas.

Los jueces Eduardo Riggi, Liliana Catucci y Ana María Figueroa rechazaron el recurso de casación presentado por la defensa de Levy. Aunque la decisión se conoció hoy, la sentencia fue firmada el 11 de septiembre. El tribunal también confirmó la absolución de Gabriel Ismael Sevald, comisario que estaba a cargo de la comisaría séptima cuando ocurrieron los hechos el 30 de diciembre de 2004. Los jueces además reenviaron las actuaciones de Juan Carlos López, Enrique Carlos Carelli y Vicente Osvaldo Rizzo al Tribunal Oral en lo Criminal N° 24 para que resuelva sobre la prescripción o no de la causa en estos casos. Es decir, si la causa está prescripta para ellos. 

Los jueces además reenviaron las actuaciones de Juan Carlos López, ex secretario de Seguridad Porteño; Enrique Carlos Carelli; ex subsecretario de Seguridad Urbana, y Vicente Osvaldo Rizzo, ex director de Seguridad Privada, al Tribunal Oral en lo Criminal N° 24 para que resuelva sobre la prescripción o no de la causa en estos casos.

El próximo 30 de diciembre se cumplirán diez años del incendio en República Cromañón, el boliche ubicado en Once. La complejidad del caso llevó a demoras en la instrucción y cinco años después de la tragedia, en agosto de 2009, el Tribunal Oral 24 condenó a Chabán a 20 años de prisión por el delito de estrago doloso y hubo penas igualmente duras para el manager de Callejeros, Diego Argañaraz, y el subcomisario Díaz, acusado de recibir coimas para que el lugar funcione con excesiva capacidad de público. 

Levy, el dueño

Los camaristas confirmaron la sentencia del tribunal, dictada en julio de 2012,  que condenó a Levy por “incendio culposo seguido de muerte”, pero que lo absolvió por el pago de sobornos. Rechazaron una nulidad que había planteado la defensa técnica del ex dueño de Cromañón.

El fallo explica que “si Levy era el dueño del local” y conforme las propias aseveraciones de la defensa “le alquiló” el salón de baile a Omar Chabán, “va de suyo que en el marco de ese acuerdo no podía considerarse ausente la existencia de la habilitación”. Es más, para los jueces eso resulta un “dato relevante y determinante a la hora de formalizar entre las partes el vínculo” porque “forma parte del precio o valor que por su uso, goce o explotación se debe pagar”.

Los jueces con esta explicación rechazaron uno de los argumentos de la defensa de Levy que se basaba en “negar el interés de Levy en la habilitación o su ajenidad en la explotación del permiso” del boliche Cromañón. “No es posible deslindar la habilitación del local de su explotación concreta”, explican los magistrados.  

El comisario que no sabía

En el caso del comisario Sevald los jueces de Casación coincidieron con la absolución dictada por el TOC° 24 con respecto a la “imposibilidad de comprobar” la intervención de este en los sucesos. “No existen elementos de juicio abrumadores que indiquen de modo contundente que al menos conociera (no basta con ‘debía saber’ o ‘no pudo ignorar’) la ilícita componenda que se había gestado entre Díaz y Chabán”, recordaron de aquella sentencia.

En cuanto a las sumas de dinero, la Cámara de Casación sostuvo que  las acusaciones a Sevald “pretenden sustentarse en una suerte de conjetura que vendría dada por el sólo hecho de que Sevald en su rol de Comisario de la Seccional 7ma de la PFA “no podía no saber” la existencia del pacto” y por eso confirmó la absolución.