El juez de Nueva York Thomas Griesa dictó que Argentina «no cumple con las órdenes de la Justicia estadounidense», a pesar las «advertencias por injerencia en la soberanía del Gobierno nacional a la administración de Barack Obama».
En el documento de cinco páginas emitido la semana pasada, Griesa, tras el pedido realizado por el fondo buitre NML Capital, solicitó a los letrados de Cleary Gottlieb que brinden los motivos de por qué no debería emitir una orden que ponga al país en situación de “desacato civil ante la Corte” por, lo que él considera, sería la violación a sus decisiones.
El juez distrital solicitó además a Boccuzzi y a Blackman, que expliquen por qué no debería imponer “sanciones monetarias por la suma de 50 mil dólares por día”, así como “mayores sanciones, incluidas no monetarias”, si Argentina no logra ponerse en conformidad con su dictamen.
Griesa, mencionó a su vez la posibilidad de que le pida al país que abone a los abogados de los fondos buitre honorarios y presuntos costos incurridos en las supuestas violaciones a sus decisiones.
Casi al mismo tiempo que se celebrará la audiencia en Nueva York, el Ministerio de Economía definirá los pasos formales para ejecutar el pago de 200 millones de dólares en la cuenta de Nación Fideicomisos para cancelar servicios de deuda de bonos reestructurados que vencen mañana.
Esta será la primera operación que se realizará tras la sanción del Ley de Pago Soberano, que ofrece a los bonistas reestructurados la posibilidad de cambiar su lugar de cobro, eludiendo el bloqueo de Griesa.

