“Los riesgos de presencia de un enfermo de Ébola en el país siguen siendo bajos, porque prácticamente no hay intercambio de transporte y pasajeros con los tres países –Guinea, Sierra Leona y Liberia– donde ocurre la transmisión activa del virus, la situación de Argentina sigue estable”, señaló el viceministro de Salud de la Nación, Jaime Lazovski, al abrir esta mañana la jornada de trabajo de preparación nacional de respuesta ante la Enfermedad por Virus del Ébola (EVE), y subrayó que, “sin embargo, los preparativos continúan”.
Asistieron al encuentro, que se llevó a cabo en las instalaciones del Hospital “Dr. Néstor Carlos Kirchner”, de Florencio Varela, más de ciento cincuenta referentes de los Ministerios de Salud provinciales de las áreas de epidemiología, sistema de emergencias, control de infecciones y comunicación; a lo que se sumó una importante cantidad de participantes de todo el país que siguieron la conferencia de manera virtual. (Quienes deseen acceder a dicho material pueden hacerlo a través de la web del nosocomio, http://www.hospitalelcruce.org).
Afirmó que “los casos que han ocurrido en Estados Unidos, España y Alemania no han cambiado en absoluto la situación de riesgo para Argentina, porque no hay transmisión activa, con lo cual no estamos expuestos a ningún riesgo adicional”, y destacó que “no hay ningún alerta para la población argentina: la gente tiene que seguir haciendo sus actividades de manera normal”.
Durante su exposición, Lazovski dijo que “desde el alerta de agosto a hoy, llegar a este punto de los preparativos, la elaboración de las guías y los planes no ha sido sencillo, porque se trata de una enfermedad que está desafiando a los sistemas de salud desde muchos puntos”, y detalló que “hasta ahora el sistema de salud estaba acostumbrado a aislar pacientes, pero para protegerlos de que ellos pudieran infectarse con otras enfermedades”. “Ahora cambiamos la óptica, porque también tenemos que evitar que el personal de salud y el entorno se contagien del virus, bacteria o lo que fuera, y así evitar su diseminación en la sociedad”, añadió.
“Eso implica niveles de bioseguridad que tenemos instalados en laboratorios considerados de alta tecnología, pero no el que tenemos en los hospitales para la atención de los enfermos; y esto implica el desafío a corto plazo de adecuar las condiciones para atender un potencial caso sospechoso o enfermo con el mayor nivel de bioseguridad que podamos; pero a largo plazo hay que pensar en el diseño de los nuevos hospitales con un área de bioseguridad y aislamiento que cumpla con estas condiciones”, consideró el funcionario.



