Organizaciones sociales y de derechos humanos acompañaron en una masiva movilización a Elsa Godoy, la madre de Franco Casco, el joven de Florencio Varela desaparecido en Rosario desde hace 24 días.Bajo el lema de “aparición con vida de Franco”, la marcha culminó en la comisaría séptima local, donde estuvo detenido y fue visto por última vez. Allí, tras la lectura de un breve documento, habló Elsa Godoy, quien repasó los datos que fue recolectando a lo largo dos semanas de peregrinaje por dependencias policiales, hospitales y morgues.
“El último contacto con él lo tuve el día 6 de octubre en una comunicación telefónica, me dijo que volvía a Buenos Aires, que lo esperara en Retiro, que venía en el tren. Mi hija fue a esperarlo. Había venido solo a visitar a una tía”, comentó la mujer.Elsa contó que la versión policial que le dieron fue que a Franco lo detuvieron el 7 de octubre -desde el mediodía a las 22- en calidad de “desacato” porque “estaba dado vuelta”. De acuerdo a ese relato, al joven le dieron la libertad porque no tenía antecedentes.
“La policía no lo está buscando y nunca lo buscó. Desde el primer momento que se hizo la denuncia en la comisaría 20 nunca lo buscaron”, se quejó Elsa, que se encargó remarcar que “el martes pasado en la fiscalía me mostraron unas fotos en las que él estaba en la comisaría todo golpeado, y eso es lo último que vi de él”.
La madre apunta a la policía rosarina ya que refirió que cuando fue a la comisaría a pedir el libro “no me mostraron la firma de mi hijo y ahí hicieron algo ya que él estaba ahí todavía”, dijo y agregó: “Ojalá esté bien, solo pido que me lo traigan, que se hagan responsables” pero admitió que “a la policía no le creo nada”.
Además, recordó que el joven salió de la casa de su tía el pasado 6 de octubre, con una mochila, documentos de identidad, pasaje de tren y dinero en efectivo para volver a Buenos Aires, “pero cuando lo detuvieron no llevaba nada”.
Por la condición humilde de la familia de Franco y algunos datos que se fueron conociendo desde que se denunció el hecho, la comparación con el caso del joven Luciano Arruga, estuvo muy presente en las consignas y carteles de los asistentes a la marcha, que contó con el apoyo de gran cantidad de espacios sociales, políticos y de derechos humanos de la ciudad.
Este jueves a la misma hora en que se realizaba la marcha, se llevó adelante una audiencia en los tribunales, en la que comparecieron, ante el juez Hernán Postma, representantes de la fiscalía, de la defensoría y el comisario de la séptima Diego Álvarez.Si bien no se conocieron aún los detalles de la reunión, sí trascendió en la prensa local que entre las medidas resueltas el magistrado ordenó a la prefectura periciar un cuerpo sin vida –no identificado– que fue encontrado en el río Paraná.Por su parte, el defensor de la provincia de Santa Fe, Gabriel Ganón, realizó una presentación ante la justicia por la “desaparición forzada” de Casco y calificó el hecho como un caso de “violencia institucional”.



