Aerolíneas Argentinas concretó esta mañana el primer viaje de una pasajera que pudo llevar su perro abordo de la cabina.
Poco antes de las 10.30, Silvia Dara se presentó en los mostradores de Aerolíneas acompañada por su perro -un Caniche Toy de cinco kilos, color negro-, dispuesta a realizar los trámites pertinentes para embarcar en el vuelo AR 1614, que a las 11.20 tenía previsto partir con destino a Chapelco.
“Es la primera vez que va a viajar en avión y espero que se porte bien. Generalmente es tranquilo, no ladra por lo que no creo que molestemos a los restantes pasajeros”, señaló Silvia mientras sostenía a “Bubu” en su falda, inalterable ante las luces de las cámaras y los flashes de los fotógrafos.
La pasajera agregó que viaja “con mucha frecuencia al sur», ya que vive parte del año aquí en Buenos Aires y parte en San Martín de los Andes, y «viajar en auto es sumamente complicado, tantos kilómetros, por lo que esta decisión de Aerolíneas es sumamente positiva».
«Celebro que la hayan tomado porque nos resuelve la situación a muchos que, como yo, viajamos con mascotas”, agregó.
Silvia fue la primera usuaria del servicio de Mascotas en Cabina (PETC) que Aerolíneas puso en funcionamiento hoy, una iniciativa que permite subir a la cabina a perros y gatos pequeños, de hasta ocho kilos, previa reserva anticipada a través del call center.
La novedad la había anunciado la presidenta Cristina Fernández el 30 de diciembre último a través de su cuenta de Twitter, y luego fue confirmada por el presidente de la compañía, Mariano Recalde.
Según informó Aerolíneas, el nuevo servicio es arancelado -las tarifas dependen de los tramos y destinos del viaje- y debe ser solicitado con 72 horas de anticipación.
Para subir a la cabina, las mascotas deben tener más de 45 días de vida, contar con un certificado de salud extendido por un profesional veterinario matriculado, tener al día la vacuna antirrábica, y estar desparasitado interna y externamente.
Las mascotas deben trasladarse en un contenedor (jaula) adecuado, que se ubica debajo del asiento delantero del pasajeros, y solamente se acepta un animal (perro o gato) por pasajero, hasta un límite de cuatro por vuelo (uno en Club Economy y tres en clase turista).
Por ejemplo, los perros lazarillo, como es usual, pueden viajar a los pies del pasajero.



