Participaron del acto el ex juez Ricardo Gil Lavedra; Estela de Carlotto, presidenta de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo; Juan Manuel Olmos, presidente del Consejo de la Magistratura; Daniel Tarnopolsky, integrante del Directorio de Organismos de Derechos Humanos del Ente Público Espacio Memoria (ex ESMA); Daniel Rafecas, juez federal a cargo de la causa por violaciones a los derechos humanos del Primer Cuerpo de Ejército; la periodista Magdalena Ruiz Guiñazú; y Alejandro Amor, Defensor del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires.
El cierre del acto estuvo a cargo del Defensor del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, Alejandro Amor, y la Presidenta de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, quien aseguró que “esta es la democracia más larga de la que tengamos memoria los argentinos, depende de nosotros, del Pueblo, que sea la definitiva”.
Asimismo aseguró que “en este largo recorrido, de 38 años, hemos abierto caminos, hemos hecho cosas que no pensábamos que íbamos a hacer, y todavía caminamos, con bastón pero caminamos, porque nunca nos arrodillamos”.
Finalmente de Carlotto recordó las audiencias realizadas durante el Juicio y subrayó que “fueron un ejemplo, un comienzo histórico. Aunque después hubieron claudicaciones que nos costaron 20 años de retroceso, hoy se está haciendo justicia también con el enjuiciamiento de los civiles cómplices de la dictadura militar. La Argentina está escribiendo en las páginas en blanco de su historia, esa es la única forma de recuperar nuestra identidad como pueblo, para que la democracia y el Nunca Más sean para siempre. Este acto de hoy es una de esas páginas”, concluyó.
Por su parte, Alejandro Amor valoró el trabajo de la CONADEP y de quienes participaron del Juicio a las Juntas en un contexto “en que el aparato represivo estaba intacto, y las audiencias se celebraban bajo constantes amenazas de bomba”. También aseguró que “los derechos se consiguen con lucha y hay que saber defenderlos para que sean permanentes. La lucha del Pueblo argentino permitió el desmantelamiento del aparato represivo y el juicio a los represores. Los valores de Memoria, Verdad y Justicia se construyen con lucha y con esperanza”.
Amor resaltó que “es responsabilidad nuestra como Defensores del Pueblo hacernos cargo de este proceso histórico y de su continuidad, la más importantes de las responsabilidades: la defensa integral de los Derechos Humanos”. Por último, destacó la importancia de que los represores ·tengan en democracia el derecho a la defensa, algo que “no tuvieron ninguno de los 30.000 desaparecidos”.
Ricardo Gil Lavedra, afirmó que “el Juicio a las Juntas Militares fue un hito sin precedentes en la historia internacional de los Derechos Humanos y la piedra angular donde se fundó la joven democracia argentina”. Asimismo, señaló que “en la Argentina de hoy nadie discute los valores de Verdad y Justicia, y que la democracia debe renovar su compromiso con el Estado de Derecho”.
A su turno, Magdalena Ruiz Guiñazú destacó el carácter único del juicio en la historia, e hizo extensivo el homenaje a quienes participaron de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP), cuya labor caracterizó como “un gran trabajo y un descenso a los infiernos”.
Por su parte, Daniel Tarnopolsky reflexionó sobre el pacto de silencio que existe entre los represores y la imposibilidad de saber que ocurrió “con todos y cada uno de los compañeros detenidos y desaparecidos”. Por último, remarcó la importancia de la continuidad de los juicios por los crímenes de lesa humanidad y la posibilidad de que sean juzgados todos los responsables, no solo las cúpulas militares.
El presidente del Consejo de la Magistratura, Juan Manual Olmos, consideró que “estamos en la senda de consolidar el Estado de Derecho, que no nació en 1983, sino que es una construcción con marchas y contramarchas, con aciertos y con tragedias, que se dio a lo largo de la historia gracias a que hubieron luchadores que se comprometieron, que alzaron su voz y dieron su vida”.
Finalmente, el Juez Federal, Daniel Rafecas sostuvo que el Juicio a las Juntas fue “un salto histórico, un esfuerzo enorme y un trabajo muy sólido desde el punto de vista jurídico, que se basó en tres vértices: los jueces, los fiscales y las victimas y sobrevivientes”. A su vez, destacó la importancia histórica del Juicio entendido “no solo como un acto de consolidación democrática, sino también como un acto de reparación a las víctimas del terrorismo de Estado”.
El encuentro contó con la participación del Defensor del Pueblo de Paraguay, los Defensores del Pueblo de la República Argentina, Defensores de mandato cumplido, Legisladores porteños y miembros del Tribunal Superior de Justicia. El Dr. León Arslanián, Presidente del Tribunal del Juicio a las Juntas, quien no pudo estar presente en el acto, envió su adhesión “al sentido que inspira este acto, como homenaje al Sistema Democrático y al estado de Derecho”.
Asimismo, la Defensoría del Pueblo de la Ciudad rindió un homenaje especial al Dr. Julio Strassera, y entregó reconocimientos a los compañeros y compañeras de la Casa que fueron víctimas de la dictadura cívico – militar, y a los Defensores del Pueblo de la República Argentina por su ejercicio en la Defensa de los Derechos Humanos.



