La Noche del Apagón fue un operativo en el que se secuestró a unas 400 personas -al menos 33 siguen desaparecidas- en las localidades jujeñas de Libertador, Calilegua y El Talar, donde tiene su ingenio y las mayores fincas cañeras el grupo Ledesma, propiedad de Carlos Blaquier. Hoy, a 39 años de ese día, distintas agrupaciones de derechos humanos, sociales y políticas, piden justicia por las víctimas.
Uno de los reclamos constantes de las marchas es que se juzgue la complicidad de Blaquier para detener a las personas durante la “Noche del Apagón”, que lleva ese nombre porque para dificultar la movilidad de las personas perseguidas se hicieron apagones de electricidad entre el 20 y el 27 de julio de 1976.
Rita Cordero de Garnica lleva la mitad de su vida dedicada a «que se haga justicia» y que Blaquier responda por la desaparición de dos de sus hijos y unos 400 secuestros más.»Yo lo que quiero es que lo traigan (a juicio) también a Blaquier, porque él fue el promotor de tantas cosas que pasaron», dijo Rita, de 83 años y una de las primeras Madres de Libertador y Calilegua, en una entrevista con Télam.
Los testimonios coinciden en que al principio se creía que los apagones eran por reparaciones o desperfectos, pero en la oscuridad se escuchaban los gritos de las racias y cuando volvía el día se hacía evidente que, en estos pequeños pueblos, algunas personas habían desaparecido junto a la oscuridad.
Esta semana Rita llegó a Buenos Aires junto a familiares de otros dos hermanos desaparecidos en los ’70, cuando trabajaban en el Ingenio Ledesma, para reclamarle al presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, que la causa Blaquier vaya a juicio.
Fuente: Infojus



