Ambos ejecutivos confirmaron que la operación de las actividades en el plan piloto estará a cargo de YPF, en tanto que Chevron desembolsará inmediatamente 300 millones de dólares del total de la inversión inicial de 1240 millones, destinados al desarrollo de un piloto sobre 20 km2 de la nueva área denominada Loma Campana, de la formación Vaca Muerta, en la provincia de Neuquén
El titular de YPF, Miguel Galuccio presentó el proyecto en marcha, destacando que es un gran hito para YPF y para la Argentina. “Este acuerdo pondrá en valor nuestros recursos para reducir las importaciones. Incrementará la producción, generará trabajo y aumentará las regalías; es decir, dejará un bien social para el país. Si vemos las proporciones del desafío, el futuro puede ser brillante”, dijo.
Además, aclaró que de ninguna manera este acuerdo significa entregar la soberanía: “Para mí soberanía significa producir el recurso no convencional que tenemos en el subsuelo y evitar importaciones que enriquecen a los que lo producen afuera. Soberanía es producir para darle trabajo a los argentinos”.
En tanto, Ali Moshiri calificó la explotación no convencional como “la gran opción para la independencia energética de la Argentina” y destacó el rol de YPF: “Es un operador excelente. Y la estrategia argentina es la correcta. Es el país donde comenzará el gran legado del shale oil”.
Para la segunda etapa del proyecto se estima la perforación de más de 1500 pozos con una inversión conjunta de otros 15.000 millones de dólares, en un área de 390 km2, sobre la superficie total de 30.000 km2 de la formación Vaca Muerta en Neuquén, de los cuales 12.000 km2 están bajo la concesión de YPF.
Tanto Galuccio como Moshiri coincidieron en destacar los términos del acuerdo. “Es transparente y claro. Respetamos la ley y los intereses de los argentinos y de los accionistas de YPF y de Chevron”, aseguró Moshiri. Galuccio, además, enfatizó que el acuerdo “no tiene cláusulas secretas”.
“Sólo es confidencial el cumplimiento de las normas para sociedades anónimas que cotizan en Bolsa. El acuerdo protege a la inversión”, agregó.
Ante preguntas de los periodistas, Galuccio destacó que la inversión es a riesgo de ambas partes y dijo que “no hay ninguna cláusula de indemnidad”.
Ambos directivos coincidieron en destacar el nivel de cuidado del medio ambiente con el que históricamente se manejan y aplicarán al proyecto.
“YPF opera bajo estándares ambientales de una compañía de nivel mundial. No vemos ningún riesgo en particular sobre la técnica de estimulación hidráulica. Lo venimos haciendo hace muchos años en la Argentina sin riesgo para el medio ambiente”, afirmó Galuccio.
Por su parte, Moshiri agregó: “Les garantizo que aplicamos las normas de calidad al máximo nivel. Estamos dispuestos a dar todo el apoyo que necesita YPF en todas las áreas para que esto sea un éxito”.


