Con esta caracterización Jorge Lanata presentó más que un informe periodístico, un original parte de guerra. No midió palabras, ni se puso a calibrar cifras, ni chequear datos, ni seleccionar entrevistados. A primera vista, se mandó como venía, con lo que tenía a mano…
¿Por qué?
¿Por qué no midió sus palabras ni investigó la veracidad de sus datos, ni entrevistó a funcionarios, empresarios, sindicalistas o militantes de distintos partidos o sectores?
Es llamativo que no haya chequeado por ejemplo que el barrio Guadalupe, una de las concentraciones urbanas mas densas en la ciudad creada por la dictadura cívico militar con serias deficiencias, hoy sí tiene agua y efectivamente potable, las 24 hs –no como otrora-, y también cuenta con cloacas; habiéndosele cambiado toda la instalación eléctrica subterránea por una aérea mucho más segura. Con asfalto en todas sus calles .
Rarísimo que un periodista de la trayectoria de Jorge Lanata publique en crudo que el nuevo puerto no funciona, y lo repita tres veces, insistiendo que “nunca entró un barco”, cuando el operador de comercio exterior Pedro Juan Guglielmino se preguntó por qué no entrevistó a quienes trabajan diariamente en dicho lugar. Se hubiera enterado no solo que la grua funciona, sino que costó menos de dos millones de dólares y no 35 como afirmó ante cámaras ante una audiencia nacional. Tampoco, quien ha investigado sobre el pasado argentino, y ha escrito libros de historia, no sepa que el puerto de Buenos Aires, comparado con el de Montevideo tiene características algo similares al de Formosa si se lo compara con el de Alberdi. Que la sedimentación y poco calado de Buenos Aires, como el de Formosa, en ambos casos se combate con el dragado.
El tema del puerto, sea Bs As o Formosa, no se resuelve por la geología, sino por la política. Y cae de maduro que no es lo mismo construirlo en Alberdi (Paraguay) que en Formosa (Argentina). Además, nuestra provincia, para su construcción, y por mérito a sus propias gestiones, hace unos veinte años atrás accedió a fondos con ventajas comparativas, de origen boliviano, cuyo país intenta una salida portuaria para sus productos.
Invisibilizar estos datos en un informe supuestamente objetivo, es sorprendente. Chicanas Y las chicanas sobre compras pagadas con factura X no resiste el más mínimo análisis. Lo mismo que la instalación tradicional del mercadito paraguayo. Escandalizarse por que el ministerio de educación compre lápices con gomas, plasticolas y lápices de colores, es por lo menos, desconocer, invisibilizar y burlarse de un estado solidario que proveeanualmente a todos los chicos escolarizados todos los útiles,inclusive guardapolvos y zapatillas.
Hablar del edificio de la legislatura actualmente paralizado dando como dato cierto que se pagaron unos 80 millones de dólares para su construcción, constituye afirmación poco seria.
Cuando, con solo preguntar podemos saber que según las actuaciones judiciales, en los fundamentos del fallo 5451, tomo 2001 del 4/04/01 del STJ en el cual se declaró inadmisible el recurso extraordinario planteado por la empresa contratista, estableció que la obra costaba $ 12.499.806,75; que ya se habían pagado $ 32.550.000 por los desajustes del período hiperinflacionario sufrido por el país y que no correspondía abonarse los $ 90.683.108,43 como pedía la empresa Vigiano Construcciones.
Confundir por cientos con por miles en datos estadísticos, amén de mostrar cifras erróneas y sin su correspondiente evolución, es más que tendencioso. Y finalmente, reducir la situación aborigen a dos conflictos puntuales sin hacer un paneo sobre toda la trayectoria de avances logrados en la geografía provincial de los pueblos originarios, no puede considerarse el informe como políticamente ingenuo, y mucho menos, “periodismo independiente”.
Intencionalidad política
La jerarquía del medio, y la profesionalidad del comunicador echan por tierra cualquier interpretación que intente probar que Lanata y su equipo no sepa hacer informes periodísticos.
Es evidente que su intención es otra. Y que su audiencia principal, a la que el medio le interesa, no es para nada la población formoseña.
Tanto es así que de Formosa consiguió el encolumnamiento de la mayoría de los sectores productivos, gremiales, estatales, académicos y políticos en defensa de la gestión provincial. En los medios de prensa se agolpaban los partes de repudio. Las groserías y los gruesos errores en los datos tirados al voleo catalizaron una corriente de rechazo generalizado. Fue inédito. En ningún otro programa porteño sobre nuestra realidad se logró una adhesión explícita semejante.
Aunque, debemos reconocer que el programa televisivo, precisamente por la brutalidad de los términos, y a pesar de las inexactitudes, fue y sigue siendo comentario obligado en oficinas, talleres, y pasillos de cada rincón provincial. Porque las groserías y algunos temas tratados por Lanata expresan realidades y sentimientos reprimidos que se comentan por ”radio soó” (boca a boca) en círculos informales. Además por los que abiertamente lo apoyan sobre tablas y a carpeta cerrada.
Replay
Así como se pueden consignar horrores en el informe, habría que enumerar los temas urticantes sobre los que no existen explicaciones oficiales convincentes, y sobre realidades que no deben encubrirse en aras de la necesaria defensa de un modelo exitoso para las grandes mayorías. Hacia adentro, se impone un replay meticuloso, como hace cualquier director técnico con sus jugadores cuando analizan la estrategia de juego de su adversario, sin dejar de atender las fortalezas y reconocer las debilidades propias. Esas debilidades que generalmente, como en el caso que nos ocupa, las señalan los adversarios. Negarlas, sería suicida.
Es más, se impone ver además de lo mostrado, las debildades que el adversario no aprovechó y sobre las que se pueda montar otro supuesto informe. Como ser -solo por dar un ejemplo- la temática de la memoria y los vestigios del terrorismo de estado en democracia. En Formosa, es todo un tema.
Solidaridad
A nivel nacional , Víctor Hugo Morales y otros espacios se hicieron eco de la censura del periodista Alejandro Crivisqui. También se expidió el ex titular del Inti. Daniel Filmus fue categórico en demostrar groseras inexactitudes en los datos educativos presentados y solicitar la correspondiente rectificación pública al conductor del programa.
Pero el país, consumió PPT (15 puntos de rating no es nada despreciable) sin filtros, así como venía. Con un mensaje subliminal que podría sintetizarse en una advertencia de Lanata para todos los argentinos: “si continúa el modelo que conduce Cristina Kirchner, terminaremos como Formosa”.
Negrada
Felizmente, existe una mayor conciencia política para diferenciar las realidades y las inexactitudes, para identificar aliados y adversarios en la construcción colectiva de un proyecto de crecimiento para todos y todas. Conciencia que permite repudiar la estrategia política de los grandes grupos de poder, la grosería y las mentiras mediáticas, sin que eso signifique dejar de reconocer defectos y limitaciones propias de una gestión provincial que deben ser urgentemente superados.
Conciencia política, como la hubo en el Africa negra, ubicada según la lógica de Lanata, en la “loma del orto”, donde los seguidores de Mandela pusieron negro sobre blanco para superar nada menos que el apartheid. Conciencia que distingue perfectamente entre las intenciones de estos porteños de guantes blancos y picos afilados en favor de sus propios intereses, y estos negros “pelotudos” de la periferia provincial que –según la lógica del programa- ni siquiera saben robar. De la pobreza formoseña, el hacinamiento fue la característica menos distintiva en este proceso nacional y provincial de concientización política, por el cual nos sentimos orgullosos que nos llamen –como se hizo despectivamente en el programa de Lanata- “africanizados”.


