Tras más de cuatro horas de debate, la comisión de Comunicaciones, presidida por el oficialista Mario Oporto, emitió el dictamen de mayoría con las firmas de los diputados del Frente para la Victoria y de sus aliados; en tanto que el arco opositor se dividió en varios dictámenes de minoría.
El proyecto enviado por el Poder Ejecutivo -que fue votado el miércoles por el Senado con algunas modificaciones- fue defendido en la comisión por el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich; por el ministro de Planificación, Julio De Vido, y por el secretario de Comunicaciones, Norberto Berner.
Capitanich resaltó que la iniciativa propicia “la construcción de una Argentina Digital con una plataforma de calidad, garantizando su accesibilidad y la democratización plena de las comunicaciones”.
«La norma establece la inviolabilidad de las comunicaciones y busca que los licenciatarios no incurran en prácticas anticompetitivas. Este normativa pretende adecuar a la Argentina a la necesidad de convergencia tecnológica“, aseveró.
En ese sentido, remarcó que «esta ley promueve, estimula y posibilita el acceso de todos a los servicios de comunicación, en condiciones sociales y geográficas equitativas, independientemente de la ubicación de las personas”.
Por su parte, el ministro de Planificación sostuvo que el proyecto «busca garantizar el libre acceso de todos a las comunicaciones, en condiciones sociales equitativas”.
«La iniciativa busca que a todos los hogares llegue el mejor cable, con la mejor infraestructura y calidad, a un precio justo; al tiempo que establece que los contenidos que lleguen a los usuarios sean absolutamente libres”, precisó el ministro.
De Vido agregó: «Con este proyecto venimos a consolidar lo que hemos construido y avalado en los últimos 12 años, con resultados fácticos”.
«Esta ley posibilita seguir desarrollando el rol del Estado como planificador del área de telecomunicaciones», aseveró el funcionario, quien destacó que la norma apunta además a «desarrollar la competencia y de la industria nacional, procurando el acceso universal a las tecnologías de la información para todos».
También, señaló que el texto declara como «servicio público esencial y estratégico el uso y acceso a redes de comunicación para licenciatarios del servicio de TICs» para «evitar la progresiva reducción de asimetrías» entre éstos.
A su turno, Berner destacó que los cambios incorporados en el Senado al proyecto «mejoraron la neutralidad de la red» y apuntó que sirvieron para «resguardar aún más a las economías regionales, a las cooperativas y las Pymes respecto a -la posición dominante de- las grandes empresas».
Berner aseguró que esta reforma a la ley de telecomunicaciones «es clave» porque las normas que están en vigencia datan de 1972 «lo que nos pone en una situación compleja por el avance que ha tenido la Argentina en materia tecnológica».
«Esta iniciativa la construimos pensando en cada uno de los argentinos porque hoy el acceso a la conectividad es un servicio esencial», apuntó.
En ese marco, Berner destacó que este proyecto «protege la libertad de expresión» porque cada empresa que brinde el servicio de internet «no podrá variar la velocidad para acceder a cada una de las páginas».
Recordó que en la actualidad «hay un sector muy regulado que brinda el servicio de telefonía básica» y otro sector «sector sin licencias que presta servicios por afuera de la legislación vigente y sobre este tema estas trabajando».
Berner pidió que «no se busque en la ley algún beneficio para las grandes compañías telefónicas porque no lo encontrará. Se elimina la larga distancia, que es plata que dejamos de pagar los usuarios y plata que les deja de entrar a ellas».



