Los argentinos tuvieron durante mucho tiempo como un sexto sentido. Después del golpe del 55 los peronistas tuvieron que aprender a cuidarse de ser espiados, esto se profundizó en los sucesivos golpes militares. Uno sabía que debía hablar en código, que las conversaciones podían ser escuchadas, la correspondencia violada y que todo eso sería utilizado por la SIDE, el 601 o los servicios de informaciones de las policías, tanto la Federal como las provinciales.
Esta información después era utilizada en persecuciones y represiones. Luego llegó la Democracia y poco a poco se fueron desmembrando esos sistemas. Más aún se aprobó una Ley, la Ley de Defensa de la Democracia, que le otorgaba y al mismo limitaba a la Justicia el desarrollo de esas actividades.
En los últimos tiempos Argentina se ha convertido en el Paraíso de James Bond. Ciro James socio y amigo del Fino Palacios, primer Jefe de la Metropolitana nombrado por Mauricio Macri saltó a la fama cuando se descubrió que había montado una oficina de espionaje.
Desde allí se hicieron escuchas ilegales a Sergio Burstein, Familiares de la AMIA, a distintos Legisladores de la oposición en la Ciudad y hasta a Carlos Avila empresario enfrentado al Grupo Clarín. Este espionaje ninguneado por los medios monopólicos en su operatoria de protección a su candidato Mauricio Macri fue luego acompañado por operaciones en Internet en contra de funcionarios del gobierno.Por otro lado, Argentina se enteró de la parte que le correspondía a la operatoria de WikiLeaks.
Más cerca y ya en plena campaña en una operatoria surgida desde la Argentina pero aprovechando la impunidad de Internet y bases internacionales se difundió falsos correos electrónicos y hasta una encuesta falsa.
Hoy aparece Leakymails un portal que difunde correos electrónicos de funcionarios públicos. Existen leyes que protegen la privacidad de la correspondencia y que incluye también los mails. La justicia acepta como prueba jurídica valida a los mismos y sanciona a quienes hackean las cuentas privadas de Internet.
Leakymails ha dado a conocer en su sitio mails de distintas personas que casualmente o son funcionarios o cercanos al gobierno. La Nación, tal vez por su gran interés por brindar información, hoy publica algunos de esos correos. Leakymails dice en su presentación Nuestra lucha y deber moral.
Blog Oficial. Leakymails fue concebido con la intención de obtener transparencia por medio de la difusión y publicación de correos electrónicos como así también de fotografías y cualquier otro tipo de material de importancia socio-política que ayude a los ciudadanos de las diferentes naciones del mundo, no solo a que vean los actos de corrupción y de hipocresía de los cuales son víctimas, sino que además sirva como instrumento y soporte para que cada día todos juntos luchemos por instituciones y gobiernos más transparentes.
Con el discurso de la supuesta “honestidad” y las buenas intenciones violan un espacio privado que como la correspondencia esta protegido por las leyes argentinas. Evidentemente Leakymails tiene una tendencia específica pues no aparecen correos de Magnetto, Alfonsín, Binner, Macri, Duhalde y demás.
George Orwell en 1984 nos hablaba de un mundo donde “el gran hermano” controlaba a la humanidad espiando todos sus actos. Cabría preguntarse si los argentinos estamos dispuestos a vivir en ese clima. Internet y sus servicios se han desarrollado mucho en la Argentina, era fácil, simple y rápido. Muchas veces si uno necesitaba comunicar o comentar algo, aunque la distancia física entre las personas era de un par de pisos, se recurría al correo electrónico para agilizar la comunicación y en la confianza de la privacidad del medio.
Hoy frente a la aparición de Leakymails esa privacidad está en peligro es de esperar que la Justicia Argentina intervenga rápidamente y defienda al pueblo argentino de este intento antidemocrático de hacernos vivir en el mundo de 1984.En caso contrario Argentina será el paraíso, con menos glamour, de James Bond.Miguel Gómez SanjaumeDirector



