Opinión

Traducción de Ana Vallorani

El auge de América Latina ofrece una salida comercial a la recesión

Un artículo conjunto de los embajadores de América Latina en Irlanda: María Esther Teresa Bondanza, de Argentina; Pedro Fernando Bretas Bastos, de Brasil; Teresita de Caridad Trujillo Hernández, de Cuba; Leonel Fernando Searle Couve, de Chile; y Carlos García de Alba Zepeda, de México.

 

Los cinco embajadores latinoamericanos en Irlanda creemos que este país debe dirigir su mirada hacia la región que representa al nueve por ciento de la población mundial para diversificar su comercio y fortalecer su posición en todo el mundo. América Latina representa el dieciseis por ciento del comercio mundial y, a pesar de una perspectiva global de lento crecimiento, los países que la componen han crecido un 4,9 por ciento anual entre 2003 y 2008.

Dos décadas de democracia y políticas macroeconómicas han llevado al desarrollo de una creciente clase media de 180 millones, y a niveles de consumo mucho más altos. La región atrae el 32 por ciento de la inversión mundial, y este año Brasil superó al Reino Unido, ocupando el sexto lugar en la economía mundial.

En 2011, solamente nuestros cinco países exportaron € 650 mil millones (un aumento del 20 por ciento con respecto a 2010) e importaron € 673 mil millones (un 20,6 por ciento más que en 2010).

A pesar de las dificultades y la diversidad que aún persisten en la inmensa región, América Latina ha vivido los mejores años de su historia en los últimos 30 años.

La pobreza ha disminuido: de acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), entre 1990 y 2010, el índice de pobreza en la región ha disminuido en un 17 por ciento para estabilizarse en el 31 por ciento de la población, mientras que la proporción que vive en extrema la pobreza se redujo en 10 puntos quedando en un 12 por ciento.

Al mismo tiempo, los países han mejorado sustancialmente la educación, una clave para la erradicación a largo plazo de la pobreza.

A pesar de que persiste la desigualdad social y un alto índice de violencia en algunas regiones, hubo un crecimiento económico promedio del 6 por ciento en 2010, mientras que en los EE.UU. y en Europa durante el mismo período, las tasas de crecimiento han sido negativas. De acuerdo con la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) y las proyecciones del CEPAL, América Latina crecerá entre un 4 y un 4,5 por ciento en 2012.

Argentina, Brasil, Chile y México han estado a la vanguardia en la internacionalización de las empresas, prestando especial atención al desarrollo tecnológico y a la innovación.

El crecimiento ha sido sostenido en parte debido a los altos precios de las materias primas, principalmente en la agricultura y en los minerales, y también gracias a las exportaciones, sobre todo aquellas dirigidas a los países emergentes de Asia. Mientras que en el pasado América Latina exportaba principalmente a los EE.UU., durante los últimos años se han diversificado sus mercados y China es ahora un socio clave. Es el principal destino de exportación de Brasil y Chile, el segundo para la Argentina, como así también para Cuba, y es el tercer inversionista más importante en la región, con un 9 por ciento de la inversión extranjera directa (los EE.UU. sigue siendo superior con el 17 por ciento).

México, América Central y el Caribe, debido a su proximidad geográfica, tradicionalmente concentran su comercio en los EE.UU..

En su informe más reciente sobre la competitividad el Foro Económico de Davos destacó que América Latina es una de las zonas más dinámicas del mundo y se considera que ésta es su década.

Basándose en datos de fuentes oficiales y en casi 13.000 entrevistas con empresarios, se encontró que el área ha tenido una «rápida y robusta» recuperación y se citó la estabilidad macroeconómica y su cada vez más dinámico mercado interno.

La Secretaría General Iberoamericana, con sede en Madrid, informó que en América Latina la cooperación entre los países del sur se ha fortalecido y en la actualidad hay 1.200 proyectos de colaboración en operación, de los cuales el 90 por ciento se concentran en siete países: Argentina, Brasil, Colombia, Cuba, Chile, México y Venezuela.

A principios de marzo, 33 naciones de la región formaron la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe, un instrumento de diálogo y concertación en la región que también se esfuerza por lograr una integración más profunda en la esfera económica.

La región posee una buena mano de obra calificada y ofrece importantes oportunidades de inversión.

Por todas las razones anteriores, América Latina es una zona de múltiples atractivos y también será el anfitrión de importantes eventos internacionales en varios campos. Brasil es sede de la Copa Mundial de fútbol en 2014 y de los Juegos Olímpicos de 2016.

En junio, México organizará la cumbre del G20, involucrando a países que entre ellos constituyen el 80 por ciento de la población y el PBI mundial.

En enero de 2013, Chile será el anfitrión de la séptima Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños y la Union Europea, en la que ambas regiones trabajarán en conjunto en la creación de una alianza estratégica mediante estas reuniones birregionales bianuales.

A América Latina le gustaría tener su propio modelo financiero para protegerse contra los principales problemas que aquejan a las naciones más industrializadas.

Frente a estas nuevas realidades, nosotros, los representantes de las cinco embajadas en Irlanda, creemos que América Latina, con su vigoroso liderazgo internacional y sus oportunidades económicas, es una región que Europa debe aprovechar para superar sus actuales dificultades.

Por razones históricas y geográficas, y con su enorme diáspora, Irlanda se ha concentrado en las relaciones con Europa, EE.UU., Reino Unido, y más recientemente, Asia,.

Sin embargo, Irlanda tiene su fuerza más dinámica en el sector exportador, y América Latina es hoy una de las nuevas fronteras que debería explorar más a fondo como ayuda para salir de la recesión.

 

Fuente: The Irish Times - Irlanda.