Sociedad

“Borrando a papá”

Pronto podrá verse el polémico documental que cuenta la situación de varias familias, que tras una separación utilizan a sus hijos de botín de guerrea. Según especialistas el documental “se sustenta en el inexistente síndrome de alineación parental”.

«Borrando a papá», basado en testimonios de seis varones que denuncian haber sido separados de sus hijos, «viola los derechos» de niñas, niños y adolescentes, se sustenta en el inexistente síndrome de alineación parental (SAP) y está realizado por organizaciones «constituidas por algunos padres denunciados y procesados por ejercer violencia y abuso», opinaron especialistas.

 

Ginger Gentile y Sandra Fernández Ferreira son las directoras del documental que se sostiene en los testimonios de seis varones que acusan a sus ex esposas de impedirles el contacto con sus hijos y la producción es de Gabriel Balanovsky, quien estuvo procesado por haber secuestrado a su propia hija.

 

Estela Carlotto y Nora Schulman, presidenta y directora del Comité Argentino de Seguimiento y Aplicación de la Convención Internacional de Derechos del Niño (CASACIDN) expresaron su «preocupación y repudio» por el filme que tiene previsto su estreno para el 2 de octubre.

 

El filme, con apoyo del Incaa, que denuncia la problemática de la obstrucción de los vínculos entre padres e hijos, iba a estrenarse el 28 de agosto, pero las denuncias por parte de algunas reconocidas ONG como Salud Activa demoraron su presentación.

 

El documental «está realizado por organizaciones constituidas por padres, muchos de ellos, gravemente denunciados y con procesos judiciales iniciados por situaciones de violencia y abuso sexual hacia niños, niñas y jóvenes», dijeron las dirigentes de CASACIDN.

 

Además, consideraron que «viola los derechos» de los chicos que «allí son exhibidos incumpliendo, de este modo, con la legislación nacional e internacional vigente en la materia», ya que por medio de «cámaras ocultas algunos de los protagonistas filmaron a sus hijos».

 

«Como en el falso síndrome de alienación parental (SAP), referencia no dicha, pero sobre la cual escriben el guión y su propio guión, en el filme todo es falso: nada es lo que aparece y lo que es no se ve», analizó la psicóloga Sonia Vaccaro, autora de un libro sobre este tema y una especialista en la materia.

 

La especialista resaltó que «el mentor de esto, que pretende ser un documental, en ningún momento dice que secuestró a su pequeña hija de 4 años cuando la llevaban al jardín de infantes; no cuenta que la privó de su entorno y su mundo durante casi un año sin respetar sus derechos».

 

«Tampoco cuenta que estuvo un año preso por este hecho, nadie de su equipo ni de los participantes de la ‘gira de promoción mediática’ dice que tienen causas con sentencia firme en instancias superiores por abuso y violencia contra la madre de sus hijos», denunció Vaccaro.

 

Además, la especialista lamentó que «algunos medios alimenten de forma sintónica el discurso de este coro de ‘padres sufrientes´. Lamento que muchas conductoras y periodistas se erijan en lapidadoras de otras mujeres, alentando los mitos que sostiene el supuesto SAP : la maldad de las ex esposas, que los niños mienten y que todas las mujeres al divorciarse son capaces de cualquier cosa contra los ex maridos».

 

El supuesto SAP, que no es reconocido por ningún organismo internacional como un síndrome pero que es aceptado por muchos jueces y juezas, argumenta que los niños son inducidos por sus madres para acusar falsamente a sus papás de abusadores, lo que Vaccaro consideró como «una naturalización del secuestro judicial de los niños, una separación y una desaparición forzosa de un niño».

 

En tanto, el psiquiatra Enrique Stola opinó que «los hombres violentos y los abusadores sexuales suponen que su llanto basta para reparar tanto daño a niños, niñas y mujeres. Nadie los borra, se borran a sí mismos con la violencia que ejercieron y ejercen», dijo, haciendo alusión al título del documental.

 

En medio de la polémica, la organización Doca (Documentalistas Argentinos) comunicó su decisión de desvincular de la asociación a Ginger Gentile y a Gabriel Balanovsky.

 

“Ni Gentile ni Blanaovsky forman parte de nuestra asociación y su película ha dejado de formar parte de los Estrenos DOCA”, señaló la entidad a través de un comunicado, donde denuncia que «Balanovsky inició una campaña difamatoria sosteniendo que su película era censurada y utilizando a DOCA para legitimar sus argumentos”.

Fuente: Télam