Opinión

Las búsquedas y las certezas

Por Jorge Rachid.

En un mundo que había edificado desde las supuestas certezas el modelode construcción económico-social más perverso que hemos conocido, elderrumbe no sólo muestra la cara del costo social devastador, sino enforma obscena las falacias que durante décadas inundaron redacciones ynoticieros a través de mesas redondas, gurúes filosóficos-económicos,devaneos ideológicos, admoniciones diversas, castigos divinos,discursos únicos y caminos cerrados al pensamiento crítico.Poco se habla sobre los contenidos que se fueron forjando y lo siguenhaciendo, que llevaron a caminos de sufrimientos de los pueblos,sometidos a humillaciones entre económicas y culturales, empujados alconsumismo y la frivolidad, la marginación y la desocupación en nombrede una nueva modernidad concebida en la acumulación de riquezas acosta de las mayorías sumergidas, en una lógica que fue impuesta–desde las certezas– por extorsión, presión y si hacía falta másconvencimiento, con invasiones militares y bombardeos sobre lapoblación civil, siempre –claro está– en nombre de la democracia y lalibertad de los pueblos.Esto está pasando hoy en el mundo y en nuestro país. Algunos siguenpregonando concepciones deshumanizadas, donde el hombre ocupa un rolsecundario en el universo de demandas. Las certezas con augurios,componen una sinfonía distorsionada de la realidad, siemprecataclísmica, intentando estigmatizar, ocultando información,intentando profecías antes que propuestas de caminos  a recorrer,consolidando lo “políticamente correcto” antes que las respuestas alas necesidades sociales nacientes con los nuevos tiempos.Cuando se avanza se desarrollan nuevos derechos y otros nuevosproblemas ocupan el firmamento de los desafíos a vencer. Es abriendocaminos como se construye la política cuando el objetivo es un nuevomodelo social productivo y solidario, con mano firme, sin temblor,sabiendo que habrá intereses concentrados que se opongan. Recorreresos caminos *es recuperar el pensamiento crítico*, es animarse a labúsqueda que vitaliza la política, que rompe el aggiornamiento ydesplaza factores de poder.Quien lo quiera realizar sin conflicto es porque sólo proponemaquillarse de novedoso o progresista, porque *sin conflicto no existeconstrucción social posible*, ni ampliación de los derechos. Siemprese hiere a algún sector dominante que durante décadas ejerció elcontrol económico de la actividad en detrimento de la democratizaciónpregonada, incluso desde el mismo “mercado”, que exhibían como eje delequilibrio ordenador de lo social.El Estado ausente siempre fue el sueño de los dueños del poder y asídesde el orden financiero impusieron un nuevo sistema de relacionessociales y productivas basadas en la especulación, la evasiónimpositiva, la sub-facturación exportadora, el auto-crédito desde elexterior evadiendo ganancias, dando lugar a la destrucción de trabajoargentino y de la industria nacional. *Resultado claro de este ordenfue la extranjerización de la economía y el endeudamiento nacional,que pagamos todos los argentinos*.Cuando las certezas cruzan el firmamento es porque la verdad seesconde bajo el poncho. Las convicciones no tienen que ver con lascertezas de las verdades reveladas, son las convicciones, por locontrario, aquellos elementos que nos llevan a transitar los caminosde búsqueda de la verdad, siempre distante de nosotros, ya que cadatiempo nuevo tiene su nuevo escenario, como las utopías que siempreson objetivos a alcanzar, ideales a perseguir, inteligencia adesarrollar, para encontrar respuestas a las demandas de los tiemposque transitamos, voluntad de reafirmar compromisos sólidos con lospueblos, pararse frente al mundo como nos paramos y nos miramosnosotros mismos.Ningún argentino admitiría una invasión ni un bombardeo en nombre dela libertad y la democracia, menos aún en nombre de los derechoshumanos del pueblo. Eso ya lo vivimos en 1955 con la masacre en Plazade Mayo; aún seguimos con un enclave colonial inglés en nuestrasMalvinas, tenemos territorio nacional entregado por monedas, en lanarcótica lógica neoliberal, lo mismo que empresas nacionales deimportancia por ser estratégicas, que dejaron de ser manejadas por ypara los argentinos, sin embargo observamos el desarrollo de losacontecimientos, en otros parajes del mundo, con desinterés o condesinformación, o peor aún repitiendo el mensaje cultural que avala laapropiación petrolera y la ocupación territorial, de índoleestratégica para el imperio, sin importar el país del que se trate.Nuestro país está recorriendo un camino: se está atreviendo aldesguace neoliberal que atravesó décadas de dictaduras y democraciascondicionadas. Esa búsqueda en sí, *es una política*, un desafíoabierto a las nuevas necesidades del pueblo y de la construcciónsocial que se propone. Es en sí misma la posibilidad de recorrercaminos abiertos por la decisión política de abrirlos con fuerza y conel coraje que otorga la convicción peronista de que existe un futuromejor, socialmente más justo. Una convicción –debemos decirlo– queclaudicó durante décadas ante esa lógica pro-imperial, de resignación,de posibilismo y relaciones carnales, a la cual se opusieron enespecial sectores del movimiento obrero organizado que hoy conducen laCGT –los que crearon al MTA– y que justamente *por esa causa, sonblanco predilecto del ataque de los sectores desplazados del poder*.No fue “el viento de cola”, ni los precios de los commodities, ni ladinamización de la industria, ni siquiera la ampliación espectaculardel trabajo, los factores que provocaron esa política. *Fue ladecisión de recorrer ese camino espinoso, que se sabe cómo empiezapero no como termina*. Ese es el desafío de la política que va desdedescolgar el cuadro de los dictadores y los juicios por la memoria, laverdad y la justicia, hasta distanciarse del FMI aún pagando, perorecuperando soberanía en las decisiones. Falta sin dudas un largotrecho con demandas insatisfechas, de recuperación de derechos yampliación de oportunidades, pero en el camino de las búsquedascompartidas *en el marco de la comunidad organizada, democratizandolas decisiones y participando del poder*.La simplificación de la discusión política tiende a evadir los temasrelativos al pensamiento crítico, a la construcción y elaboración delas vías de acción y concreción de los sueños, que es un elementopermanente de la gestión. Esa gestión de Estado, que tiende abalancear los pro y contras de cada decisión, *tiene y debería seguirteniendo, como marco necesario la ideología, para conocer el camino dela búsqueda hacia un objetivo determinado. Porque gestión sinobjetivos y sin ideología es pasto para los dueños del poder*,acostumbrados a domesticar las diferentes administraciones. Eso es lonuevo en la Argentina de hoy, donde aún conviven los restos delneoliberalismo más salvaje hasta la *ampliación de los derechossociales a límites in-sospechados hace apenas pocos años*. Elementoscontradictorios –sin duda– que se van resolviendo en la lucha políticay en la participación popular soberana pero desde lo ideológicodoctrinario, evitando la discusión caranchera y chicanera que *intentadesplazar la política como herramienta fundamental de la construcciónde un nuevo modelo social*.La política como herramienta de transformación y el Estado comoordenador, son los logros esenciales y principales de esta etapa de lavida política nacional, que no debemos ni podemos desperdiciar y queno ha sido obra de la casualidad: *el peronismo convocando  yampliando el movimiento nacional y popular, siempre fue el eje de laapertura a nuevos actores sociales y políticos que empujaron a nuevosderechos sociales*.JORGE RACHIDESCRITO EN EL DIA DE L A PATRIA,PENSANDO EN LA PATRIAjorgerachid2003@yahoo.com.ar