Política

Los jóvenes y la política

“Cada ámbito de militancia aporta a la construcción de poder popular”

El Mensajero Diario dialogó con Martín Penalva, militante del Partido Comunista y jóven referente de la Fede. Conoció a esta fuerza a través de una amiga, hace ya varios años. Realiza su actividad en los locales del barrio Montserrat, perteneciente a la Comuna 1.

Por Felipe Barreiros

Martín actualmente también milita con este espacio político en la Villa 31. En este mano a mano, nos disponemos a conocer a este Contador Público y fanático de San Lorenzo.

 

¿Cuándo empezaste a militar y por qué? 

Desde la adolescencia me identifiqué con las ideas de izquierda, pero como la mayoría en los 90, veía la política de lejos, sin involucrarme. El proceso que comenzó en América Latina a partir del triunfo de Chávez, en 1998, hizo que muchos jóvenes pudiéramos comprender la política como una herramienta de transformación de la realidad.  

Como muchos, vi con escepticismo la llegada de Kirchner al poder. El no al ALCA en el 2005 fue un punto central en su gobierno, que lo posicionó decididamente junto a los gobiernos que buscaban, en América Latina, dejar atrás el neoliberalismo. 

La disputa por la resolución 125 me llevó a involucrarme decididamente en la militancia. Ese momento crucial marcó claramente los dos bloques en disputa. Las acciones destituyentes de la oligarquía agraria, apoyada por las corporaciones mediáticas y los partidos de la derecha, llamaban a defender lo conquistado hasta entonces.

Poco después de esos sucesos me vinculé al Partido Comunista, por una amiga. Me sentía representado por la línea partidaria, que planteaba apoyo crítico al gobierno, acompañando las medidas positivas a la vez que criticando las que consideraba erróneas, sumando a la exigencia de la profundización del rumbo para vencer la restauración conservadora.

¿Qué tipo de actividades se desarrollan a través de la militancia?

Los militantes comunistas consideramos que todas las actividades que desarrollamos cotidianamente en nuestros frentes y organismos forman parte de un todo. Tanto la militancia de los compañeros que se organizan en un espacio sindical para luchar por los derechos de los trabajadores, así como aquellos que militan en los secundarios y universidades, luchando por la educación pública, gratuita y de calidad en nuestro país, y los que militan en el territorio conociendo las problemáticas de cada barrio, construimos ese todo, ese fin común. El objetivo de los comunistas es la organización de la clase para la toma del poder, y cada ámbito de militancia aporta a la construcción de poder popular, para lograr este objetivo. 

¿Cuáles son las principales propuestas del Partido Comunista?

Desde el Partido Comunista entendemos que la disyuntiva se plantea hoy entre la profundización de los cambios o la restauración conservadora. El proceso tiende a agotarse si no se relanza con un proyecto nacional y popular con claros objetivos de transformación estructural. No nos sumamos al discurso de los medios hegemónicos que plantea el “fin de ciclo” pero entendemos que es necesario enfrentar la ofensiva desestabilizadora de la derecha, y eso solo puede hacerse avanzando, con medidas claras, acompañadas por la movilización social y la construcción de poder popular. 

Por eso hacemos un llamado a todas las fuerzas nacionales, populares, democráticas, progresistas y de izquierda a debatir y construir un camino en dirección a la profundización de los cambios, descartando visiones ortodoxas. Allí, los comunistas planteamos una vía post capitalista, un camino al socialismo del siglo XXI, pero estamos dispuestos a escuchar otras ideas y a alcanzar definiciones comunes.

Para avanzar en ese rumbo proponemos algunos ejes programáticos:

* Profundización y fortalecimiento de la Integración latinoamericana. A través de la CELAC, del Mercosur, de la UNASUR, del Grupo de Río, de la puesta en marcha del Banco del Sur,

de una asociación con  el ALBA y el Tratado de Comercio de los Pueblos y de la creación y fortalecimiento de toda clase de mecanismos de integración que tiendan a unificar económica, social y políticamente toda la región con articulaciones laborales, productivas y de cooperación científica desarrolladas en cada país. 

* Distribución de la riqueza y reforma impositiva. Esto implica el aumento de los salarios, las jubilaciones y pensiones para todos y una profunda reforma impositiva que, afectando las grandes fortunas y las utilidades empresariales, haga realidad el principio de progresividad.

*  Recuperación de la plena soberanía del Estado sobre el patrimonio nacional enajenado, de nuestros recursos naturales y de nuestro territorio. El petróleo, el gas, la minería, los recursos naturales en su conjunto, los ferrocarriles, las empresas de servicios públicos malvendidas en los 90, deben volver a estar al servicio de la sociedad y no del afán de lucro y de las especulaciones de compañías transnacionales.

*  Transformación del sistema financiero. En este sentido, pedimos la anulación de la ley de entidades financieras vigente desde la última dictadura militar y defendemos que la actividad financiera es un servicio público orientado a satisfacer las necesidades transaccionales, de ahorro y crédito de todos los habitantes de la Nación, y contribuir a su desarrollo económico y social.

* Impulsar el Desarrollo rural y la Reforma Agraria. Consideramos imprescindible impulsar el desarrollo rural a de un paquete de leyes imprescindibles, como la ley contra los desalojos rurales, la ley contra las fumigaciones, profundizar la ley contra la extranjerización de la tierra y nacionalización de las ya extranjerizadas, la reglamentación del uso y tenencia de la tierra, los planes de desarrollo sustentable,  orientados hacia el cambio progresivo y gradual del modelo productivo hegemónico, mediante una ley de desarrollo agrario nacional. Planteamos además la creación de organismos de control e intervención estatal, como Junta Nacional de Granos y Carnes, hoy imprescindible para dominar el comercio exterior ante los embates devaluacionistas. Todo esto manteniendo firme la convicción sobre la necesidad de llevar adelante una profunda reforma agraria que entregue la tierra a quienes la trabajan, a las comunidades campesinas y los pueblos originarios.

* Promoción de la economía social. Resulta fundamental en todo proyecto transformador dar un fuerte impulso a la expansión del mercado interno popular a través de una verdadera redistribución de ingresos hacia abajo y un decidido apoyo a las empresas populares como cooperativas, fábricas y empresas recuperadas, emprendimientos familiares y una fuerte promoción de las PYMES.

* Profundización democrática. Debemos sumar la voluntad política necesaria para aprobar leyes que hagan ejecutables los Convenios sobre Desaparición Forzada de Personas y de Prevención del Genocidio, y establecer una estrategia estatal unificada que permita acelerar los juicios, unificarlos y apuntarlos hacia el Poder Real, o sea, las clases dominantes que sostuvieron y se beneficiaron del Genocidio.

También debemos avanzar en la modificación del Código Penal y terminar con una cultura represora que es la que ampara la prepotencia represiva y a menudo criminal de las policías, la Gendarmería, la Prefectura y los miles de efectivos irregulares que revistan en las agencias privadas de seguridad. 

Voluntad política para modificar estructuralmente el sistema político exactamente en la dirección opuesta a la que establece la actual Ley de Partidos Políticos que aprobaron radicales y PJ: se trata de ampliar y facilitar la representación popular, de hacer efectivos los nuevos mecanismos participativos como la iniciativa popular y el plebiscito establecidos en los artículos 39 y 40 de la Constitución Nacional y que a 18 años de su sanción aún no han sido reglamentados.   

Democratización que, además, exige derogar la Ley Antiterrorista perfeccionada y sostenida por el gobierno en consonancia con los intereses de los EEUU. En este sentido reivindicamos haber presentado rápidamente un Proyecto de Derogación de la Ley antiterrorista en el Parlamento y nos comprometemos a redoblar los esfuerzos para alcanzar este objetivo.

 ¿Tienen representación parlamentaria a nivel provincial?

Desde el año 2011 Sonia López es Diputada Provincial en la Provincia de Corrientes, mientras que desde el 2013 Juan Larrea es Diputado Provincial en la Provincia de San Luis.

¿Qué relación tienen con el Gobierno Nacional?

Desde el año 2005, a partir del No al ALCA, hemos acompañado un proceso encabezado por una corriente política distinta al a nuestra. Durante este período se ha logrado restituir derechos que habían sido arrebatados por la dictadura y el neoliberalismo, y se han llevado acabo algunas reformas sociales importantes, que hemos valorado positivamente.

El gobierno ha demostrado gran sensibilidad ante la lucha de los organismos de derechos humanos y de buena parte de la sociedad, y en ese sentido ha avanzado en la derogación de las leyes de impunidad y ha revitalizado los juicios contra los militares genocidas y los partícipes civiles, eclesiásticos, empresariales de la dictadura, decisiones que hemos apoyado.

Hemos valorado altamente la política exterior, en la que Argentina se ha ubicado junto a lo más avanzado del continente, ha sido parte fundamental del No al ALCA y ha impulsado la creación de nuevas instancias de integración regional como la UNASUR y la CELAC, desligándose de la tutela de los Estados Unidos. 

Preservando la autonomía y la independencia política de nuestro Partido, venimos actuando como aliados del oficialismo en luchas como las de las retenciones móviles o la ley de medios. Participamos activamente de frentes y espacios de unidad como Unidos y Organizados, Alternativa Popular en la C.A.B.A.,  o el reciente Convocatoria Popular, y otras a lo largo del país.

Pero también hemos dejado en claro nuestra oposición a ciertas medidas, como la Ley Antiterrorista o la reforma de la ley de ART. Hacemos estas críticas como aliados serios y responsables, con lealtad pero sin obsecuencia. Estaremos en primera fila contra las conspiraciones de la derecha pero nuestro apoyo es a políticas favorables a los trabajadores y el pueblo, no a cualquier acción decidida por el gobierno.

¿Cómo analizas la gestión de Sabbatella al Frente del AFSCA?

Apoyamos decididamente la elaboración y el tratamiento de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Acordamos con la necesidad de enfrentar a los monopolios, en el ámbito de los medios como en cualquier otra industria. Y valoramos positivamente la idea pluralizar las ideas y sumar nuevas voces, que aportes nuevos enfoques y debates.

Pero hoy vemos con preocupación la aplicación de la Ley de Medios. Si su núcleo apuntaba a combatir los monopolios y distribuir la palabra, resultan inaceptables supuestas divisiones en unidades empresariales que estarán necesariamente unidas por vasos comunicantes manteniendo, y ello es lo principal, la hegemonía del discurso dominante. 

En los últimos días sucedió un hecho de suma gravedad. María Elisa Reynoso, camarada del Partido y delegada del AFSCA de La Rioja, fue removida de su cargo. Ella es, además, abogada querellante en tres juicios por crímenes de lesa humanidad en los cuales es investigado el jefe del ejército, César Milani. Desde el Partido hemos pedido el desplazamiento de Milani hasta tanto la justicia se expida sobre las causas en las que se encuentra sospechado. Desde el Partido reivindicamos la lucha por la memoria, la verdad y la justicia, y no renunciamos a continuar la lucha para esclarecer los delitos de lesa humanidad. 

Hace pocos días se cumplieron 38 años del Golpe de Estado en la Argentina. ¿Participaron activamente en las marchas que se realizaron?

Si, el Partido y La Fede participamos siempre de las marchas del 24 de marzo, en Plaza de Mayo y en cada lugar del país. Cuando hablamos de participación activa no nos referimos solamente a ir a las marchas, sino a tomar con responsabilidad la tarea de hacer justicia, participando como querellantes en los juicios de lesa humanidad, dando testimonio por nuestros desaparecidos, apoyando en sus declaraciones a nuestros compañeros que estuvieron detenidos, y aportando al esclarecimiento de las causas contra militares, así como contra aquellos que tuvieron intereses económicos y son culpables de estos crímenes. 

De hecho, la Federación Juvenil Comunista, lleva el nombre de un compañero que fue víctima de los vuelos de la muerte, somos La Fede del Negrito, en honor a Floreal Avellaneda, un compañero de 14 años que fue secuestrado, torturado, asesinado y cuyo cuerpo fue encontrado en la costa del Río de la Plata, en Uruguay, aunque nunca retornó su cuerpo al país y hoy continúa desaparecido. Levantar la bandera del negrito es una de las formas de ejercer la memoria como organización, y de luchar cada día por el NUNCA MÁS.

¿Cuáles son sus diferencias con el Frente de Izquierda? ¿Por qué creés que existen tantas fragmentaciones en los partidos que tienen esta tendencia política?

Con el Frente de Izquierda y las organizaciones que lo conforman tenemos diferencias tácticas y estratégicas, las hemos tenido históricamente. 

En términos estratégicos, el Frente de Izquierda se propone como única vanguardia de un proceso de liberación en nuestro país, a diferencia de nuestro Partido que considera hace ya más de 20 años la necesidad de la conformación de un Frente de Liberación Nacional y Social, que integre fuerzas de diversas tradiciones políticas, como la única herramienta que podrá conseguir la segunda y definitiva independencia. Por este motivo es que el Partido Comunista siempre tuvo una vocación frentista y de trabajar con otros espacios que se unen en la diferencia con un fin común, la liberación del oprimido. 

En su análisis táctico, si bien presentan distintas posiciones en su interior, todas las organizaciones que conforman este frente comparten una forma de hacer política en la que prevalece el «cuanto peor mejor», por eso en términos coyunturales, no valoran ninguno de los avances de este proceso político, así como tampoco ninguno de los procesos abiertos en América Latina. 

El resultado de esta postura es en general pararse de la vereda de enfrente de la clase obrera y el pueblo, y terminar cerrando filas o coincidiendo en la práctica y en el discurso con el enemigo declarado, el imperio y sus socios locales. 

 

Creo que estos partidos tienen tantas fragmentaciones por su forma de construir, siempre desde la negatividad y desde la crítica, y considerándose la vanguardia autoproclamada. Estas características los convierten en espacios hostiles para el debate y genera rispideces tanto en su interior como a la hora de construir marcos de alianza.