Opinión

La columna económica semanal

Por Pablo Tonelli, economista

 A QUIEN BENEFICIA LA REFORMA DE LA CARTA ORGÁNCIA DEL BANCO CENTRAL?

Por Pablo Tonelli, economista peronistaEn mi artículo anterior anuncié continuar con el análisis de la crisis económica internacional aportando  enfoques heterodoxos. Pero en el medio  se produjo el envío del Proyecto de Ley de Reforma de la Carta Orgánica del BCRA a la Cámara de Diputados por parte del Poder Ejecutivo Nacional. En virtud del debate suscitado me pareció oportuno entonces opinar sobre este tema y dejar el de la crisis para una próxima entrega.Hagámonos entonces sobre este tema una  primera pregunta: Es importante la reforma de la Carta orgánica de la autoridad monetaria?  Mi respuesta es que sí, que es muy importante  y voy a fundamentar el  porqué tomando como base dos frases extraídas de los considerandos del Proyecto de Ley para elaborar mi respuesta: La primera frase es la “recuperación de instrumentos de política económica” y la segunda que la Carta Orgánica vigente desde 1992 significó “una ruptura con la tradición de mandato múltiple (para el Banco Central) que fue reemplazada por la preservación del valor de la moneda como objetivo único y exclusivo”.Las funciones del Banco Central de la República Argentina desde 1946, año de su nacionalización por el Gral. Perón, facultaban al mismo a intervenir activamente en los mercados financieros y en la asignación del crédito. La crisis del 2007/2008 indujo, como también consta en los considerandos del Proyecto, a reformas de las Cartas Orgánicas de Bancos Centrales de otros países como Chile, Uruguay, Ecuador y Brasil en América Latina y en España, Alemania y Francia, entre otros, en el continente europeo. La Reserva Federal de los EEUU, a su vez, tuvo y tiene una gran incidencia en el mercado estadounidense, comprando carteras de los Bancos en crisis en forma generalizada y emitiendo dólares para garantizar la liquidez e inducir a la recuperación económica. La Argentina es un país con un bajísimo nivel de crédito en relación con el producto bruto interno (14 %) y con un grado de monetización, es decir la cantidad de recursos monetarios en relación con el PBI, también muy baja (30%). Digo muy baja, no sólo en relación con las economías desarrolladas sino con otros países latinoamericanos. Este dato obviamente se relaciona fuertemente con la ruptura catastrófica del régimen de convertibilidad y los tristemente célebres mecanismos del corralito y el corralón financiero y monetario aunque no constituye su única explicación.  .Recuperar instrumentos de política económica implica orientar y promover el crédito El crédito es un elemento central de este proceso, promoviendo empresas y sectores productivos que permitan ampliar la oferta de bienes, logrando que accedan al mismo sectores y regiones excluidos por la lógica simple del mercado. La actual tasa de inversión, aún alta en términos históricos, es insuficiente, sobre todo en lo que constituye la necesaria formación de capital en la Argentina para sostener el proceso de desarrollo con el dinamismo que el uso de la capacidad instalada excedente primero y  el impulso de la demanda interna luego, posibilitóEn relación con la discusión de si de los objetivos del BCRA den reducirse a ”preservar el valor de la moneda” está claro que el ésto inhibe toda posibilidad de acción de la autoridad monetaria sobre el proceso de crecimiento, la inclusión social o el empleo, de ahí la exigencia de ampliar sus mandatos.   Ahora bien, en cuanto al objetivo precedente y que se mantiene entre los objetivos actuales como no excluyente, de  “preservar el valor de la moneda”, se apunta a consolidar el respaldo para el peso. Cuál es éste? Los bienes que constituyen la riqueza de la economía argentina. Cuál era el respaldo durante la Convertibilidad? Los dólares en poder del BCRA atados a la paridad uno a uno con el peso, lo que implicó en los hechos, no preservar ningún valor para la moneda, ya que el  valor lo poseía  la divisa norteamericana y el peso era su representante. Otra lectura del concepto de “preservar el valor de la moneda”, que constituye la lectura neoliberal por excelencia, es preservarla del deterioro inflacionario. Lo cual es un objetivo loable, pero el problema reside en cómo éste objetivo se implementa y sus implicancias. Sintetizando un tema arduo de la teoría económica, no existe un concepto único de lo que significa dinero y de cómo éste se crea. El neoliberalismo en general y el monetarismo en particular conciben en líneas gruesas al dinero como una creación autónoma y externa o exógena del Banco Central que debe coincidir con el monto equivalente a la cantidad de  bienes de una economía valuados a sus precios corrientes. Toda creación de dinero por encima de ésta es en esta concepción inflacionaria y por ese motivo los Bancos Centrales intuidos de esta lógica se fijaron “metas de inflación” , es decir  límites a la creación primaria (emisión) de dinero bajo el diagnostico de controlar la inflación restringiendo la oferta monetaria. Otros enfoques, heterodoxos, consideran la creación de dinero en forma interna o endógena a la economía respondiendo a las necesidades de liquidez y a la concreción de las transacciones, que son las que generan la necesidad del dinero. La oferta monetaria del BCRA sigue el rumbo de la demanda de dinero, por transacciones u otros fines. Con lo cual el carácter inflacionario de la emisión a secas es cuestionado. Como ejemplo local citemos que entre fines de 2002 y principios del 2004 la base monetaria, creación de dinero del BCRA aumentó un 130 % mientras que en el mismo período los precios lo hicieron un 40%..Ahora bien, respondamos para concluir, a la pregunta del título de esta nota: A  quién beneficia la Reforma de la Carta Orgánica del BCRA? En primer lugar beneficia a los sectores económicos que necesitan fortalecer el proceso de inversión reproductiva y no cuentan en la actualidad con líneas de crédito accesibles, ni en plazo ni en tasa. También a los particulares incapaces de acceder hoy al crédito hipotecario, que requiere un fuerte compromiso del sector público en dotar de condiciones de acceso compatibles con el  nivel del salario.En ambos casos se trata de reasignar el crédito. En segundo lugar benefica al Estado. Las Reservas no estarán más asignadas a mantener una relación cuantitativa con los pesos circulantes, resabio de la convertibilidad y serán determinadas por la institución monetaria en base a la situación económica de cada año, siguiendo parámetros equivalentes a los que en general se fijan otros bancos centrales para este fin. El uso de reservas para el pago de Deuda Externa es una pieza exitosa de la política de desendeudamiento. El no uso de las mismas obligaría al ajuste fiscal o al endeudamiento externo. El endeudamiento aportaría más presión a la baja del tipo de cambio y éste tanto como el ajuste fiscal enfriarían el proceso económico. Al momento de escribir este artículo la versión de Reforma de la Carta Orgánica que obtuvo media sanción de Diputados amplió las facultades de financiar al Tesoro Nacional por parte BCRA, extendiendo los márgenes y los plazos del mismo, (lo que implica un monto mayor) lo que no estaba previsto en el proyecto elevado por el Ejecutivo. La oposición política, los economistas neoliberales y los medios opositores se escandalizaron al unísono de lo que definieron como una maniobra de financiar con inflación los desequilibrios macroeconómicos. Detrás de esta posición como esbozamos está lo que se denomina Teoría Cuantitativa del Dinero, que relaciona todo incremento de la masa de dinero con un incremento proporcional de los precios. Hemos visto que esto no es así. Ahora bien el estímulo del gasto como impulsor de la demanda económica, una clave keynesiana tradicional encuentra riesgos y limites en la Economía Argentina, que es una economía bimonetaria, en dónde el dólar es la reserva de valor. La monetización de los déficit fiscales impulsan el proceso inflacionario, no por las razones de los neoclásicos que relacionan incremento de recursos monetarios con los bienes y sus precios, en donde la moneda pierde valor comparada con los bienes y la emisión es siempre inflacionaria. Una mayor masa monetaria que no responda a una demanda de mayores transacciones, desvaloriza a la misma (desvaloriza a los pesos) en relación con el dólar, patrón de los valores, impulsa al alza del tipo de cambio. (Sería como comparación con otra época que el Estado acuñara moneda con una ley menor de oro). Contemplar esta realidad forma parte de la sintonía fina de la Economía Argentina y de las causas que operan las corridas cambiarias, opuestas a la necesidad de que la reserva de valor del peso sea la riqueza del país, socialmente aceptada por todos los argentinos, que esperamos sea el resultado virtuoso de la Reforma de la Carta Orgánica del BCRA.